Sonando: WON'T GET FOOLED AGAIN (The Who)
Tras mi impresionante exhibición en el antikaraoke (ver capítulo anterior), tocaba la vuelta a casa en el nitbus, más concretamente en el N6. Siempre cuando vuelvo a casa de noche he de andar con cuidadin de no quedarme dormido, por suerte, los pasajeros de este corto viaje no me lo permitieron.
Había transcurrido un rato desde que me senté cuando un señor con una gorra amarillo fosforito, empieza a increpar a un señor negro que estaba sentado bastante cerca mio. Nadie sabe porque lo hizó, el caso es que en pocos segundos el tipo de la gorra estaba enfrente del otro dándose empujones y acto seguido soltándose hostias. Entre un pasajero y el conductor los separaron y el tipo de la gorra (que la había perdido en el forcejeo) salió del autobus en busca de un palo, el conductor rapidamente cerró las puertas (ojo a la brillante mente criminal del tipo de la gorra).
A partir de ahí comienza el debate, un señor al que podriamos llamar Grissom, advertia al señor negro que podía denunciar al agresor..., y que tenia su gorra (que estaba en el suelo), vamos que si el señor va a la comisaria a denunciar llevando la gorra, la policia buscaria el adn del tipo en la gorra..., ¡seguro que si!.
La señora a la que podemos llamar Catherine, advertia que ya había visto algo raro en ese tipo, que cuando subió al autobus ella estaba ojo avizor y vió como se cambiaba de sitio (prueba evidentísima). Los otros dos a los que podemos llamar Horatio y Warrick aseguraban que ellos también habian notado, ¡que suerte tenia de estar rodeado de tan brillantes investigadores!.
Al poco, nos cruzamos con un coche de los mossos de escuadra, el conductor se paró para avisarles de que acababa de dejar suelto a un loco con un palo y sin una victima a la que apalear, lógico, aparte de la coña la verdad es que a mi no me haría puta gracia encontrarme a este señor en un callejón oscuro. Siempre atenta, Catherine, gritó "¡la gorra!", fue a cogerla, pero por suerte estaba allí Horatio que le dijó "¡¡NO LA TOQUE!!", ella le dijó "no, no la iba a tocar", a ver que te pensabas Horatio que ella ya sabe que si la toca borra las huellas. El caso es que la señora se acercó mientras los mossos y el conductor conversaban para darles el importante dato de la gorra. No se que dijeron ellos, supongo que pensaron, "¡bien!, que fácil nos lo han puesto, sólo tenemos que localizar a un tipo con un palo y sin gorra".
No duró mucho más mi viaje, al rato se bajaron Grissom, la victima, y poco después yo. La gorra seguia tirada en el suelo, tuve el impulso de llevármela, pero ahí estaba Horatio que no permitiría que me llevara una prueba crucial de la escena del crimen.
Puro_Trap. Espectador Privilegiado.