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viernes, 11 de agosto de 2023

Capítulo 592. "Londres Día 4: Desde el Cielo"

 

Sonando: UP IN HEAVEN (The Clash)


El Lunes es el día que teníamos que ir más en hora, por eso fue el único día en Londres que pusimos el despertador para no quedarnos dormidos. Cuando el despertador sonó no hace falta decir que hacía rato que estábamos despiertos. Conseguimos dejar preparado a Axel y acabar de hacer las maletas con bastante celeridad y nos fuimos a hacer el checkout del hotel. Dejamos las maletas allí y nos fuimos hacía el Skygarden ya que teníamos hora a las 10 para visitarlo.

Como todas las mañanas fuimos a nuestra cita obligada con el Costa Caffee a coger el desayuno de los 3. Esta vez mi elección fue un expresso. Si cualquier bebida que pidas en Londres en vaso pequeño suele equivaler a una bañera, un expreso es un vaso minúsculo con el líquido equivalente a un escupitajo (y en muchos casos con el mismo sabor). El caso es que este expresso no es que estuviera bueno, pero al llevar la misma cantidad de café que uno de los vasos enormes concentrado en una porción de líquido minúscula por lo menos sabe a algo. La otra ventaja es que es tan poco que por lo menos el sufrimiento es más breve. 

Quien es ese tio bajito que me sigue?
Fuimos a la estación de Bank, a estas alturas Axel ya estaba bastante cansado de tanto carro y había perfeccionado mucho su método de escape por debajo de la barra con lo que dejarlo encima del carro era como dejar caer un pez por un tobogán de agua. Llegamos al Skygarden con tiempo suficiente. Había bastante gente esperando en la puerta ya que todavía no estaba abierto. No tardaron mucho, nos metieron en un ascensor que iba disparado al piso donde estaba el mirador. Era un lugar enorme con un techo abovedado y acristalado, todavía no estaba abierta la terraza y fuimos paseando por el interior visitando los pisos superiores y los curiosos jardines que había. 

Ojo, Axel posando
Finalmente abrieron la terraza, la verdad es que la vista era impresionante, veiamos toda la ciudad. Era completamente acristalado y había una barra donde apoyarse que quedaba por encima de la cabeza de Axel, él se pegaba al cristal creando algunas fotos que la verdad dan bastante vértigo. Como siempre hizo bastantes amigos, en especial una pareja de abuelos norteamericanos de Florida que no paraban de decir lo adorable que era. Hicimos gran cantidad de fotos aunque realmente casi ninguna de la que nos hacimos los 3 salió especialmente bien, dado que Axel no es muy dado a posar con nosotros, siempre o está serio o girándose a ver lo de detrás, el truco es pillarle sin posar. 

Desafiando el peligro

Estuvimos bastante rato por allí. hasta que decidirnos largarnos, todavía teníamos tiempo hasta la hora de salida del vuelo por lo que decidimos visitar el Leathemhall Market que estaba por allí cerca y en el que estuvimos en nuestra última visita a Londres (aquí vendría un enlace al capítulo correspondiente a esa visita, en el caso de que lo hubiera). En el Leathemhall Market pudimos dejarlo un poco mas suelto para que correteara a su gusto. Había otro de esos muñecos narigones con el que estuvo jugueteando, recorrimos las galerias poco concurridas ese día y decidimos tomar el camino de vuelta al hotel. 

Poniendo cara de bueno
Alerta!, tio loco suelto
Antes de entrar a recoger nuestras cosas
en el hotel paramos en una tienda de souvenirs a hacer las compras reglamentarias de cada viaje. Después ya iriamos hacía el aeropuerto donde comeríamos con la esperanza de que allí si que hubiera algún sitio donde calentarle la comida a Axel. 

Recogimos las maletas y repartimos el contenido dejando en la mochila las cosas que tendriamos que tener a mano. Esta vez no haríamos la caminata hacía la parada de Bond Street como hicimos el primer día sino que iriamos a la más cercana de Holborn bajando los trastos como pudiéramos. Teníamos la opción de hacer transbordo en Bond Street y llegar al aeropuerto con la Elizabeth Line pero la linea de Holborn también iba al aeropuerto aunque tardaba mas, así que ya nos quedamos allí. No había mucha gente por lo que pudimos mas o menos comodamente sentados, aunque el trayecto la verdad se hizo un poco largo. 

Fuimos directos al control de seguridad que esta vez pasamos con algo más de tensión y
menos privilegios que en la ida en la que pudimos acceder por un control aparte. Lo pasamos de igual manera sin problemas y avanzamos hacía las puertas buscando una opción de comida. Había un par de sitios y nos quedamos en uno bastante grande en el que también había que hacer pedido por aplicación o algo así. Sorprendentemente también tenian sillitas para Axel y, no tan sorprendentemente, tampoco calentaban la comida. Volvieron a decirnos lo de que si tuvieramos otro recipiente que no fuera el de cristal lo podían calentar, creo que llegamos a plantear comprar algo en una de las tiendas o incluso usar uno de los biberones pero al final decidimos darle de comer directamente sin calentar dado que el bote no había estado en nevera y estaba mas o menos templado. Mientras comíamos empezamos a ver que nuestro vuelo se retrasaba, primero unos minutos, después creo que llegó a ser más de una hora. 

Comimos sin prisa dado que, aun en el caso de que el vuelo fuera en hora, íbamos con tiempo sobrado. Cuando acabamos y nos fuimos a cambiar el pañal a Axel vino un mini-drama dado que su chupete no aparecía, por suerte los señores que habían ocupado nuestro sitio en el restaurante lo habían encontrado y pudimos recuperarlo rápido.

En el trayecto a la zona de embarque vimos que el retraso del despegue se había reducido un poco, y cuando apareció la información de la puerta de embarque, sorprendemente, el vuelo volvia a ir en hora ¿?.

Intentamos la jugada de la ida, y aparentemente salió bien porque pasamos de los primeros pero en el mostrados de embarque no se que problema tenian con los billetes. Primero nos dijeron que nos cambiaban los asientos, luego aparentemente había algún problema con que aparecieran Maite y Axel en un mismo billete, pero claro, él no tenía asiento por lo que no podía tener billete para él solo. El caso es que tardaron muchísimo, además las maletas no cabian por lo que nos las facturaron. Finalmente entramos en el avión únicamente con el carro. Esta vez no tuvimos la suerte de ir solos y una teniamos a una señora extraña a nuestro lado que no parecia muy feliz de tener a una familia con niño compartiendo asientos. 

Axel estuvo bastante más movido que en la ida, aun así, entre las pegatinas y entretenimientos varios se portó bastante bien, quitando el momento en que atacó a la señora extraña tirándole un vaso de plastico. Cometí el error de pedirme un café en el interior del avión ya que me quedé con las ganas de uno después de comer. Intenté el truco del expresso pero no tenian, y pedí otro que consistia en una bañera enorme con una bolsa de café dentro, un último café horrendo en consonancia con el resto, además con el peligro de tener un pequeño gremlin al lado al que tenía que mantener alejado de ese recipiente de liquido infernal. Como no podía ser de otra manera Axel también hizo amistad con gente, en concreto que la familia que estaba sentada detrás nuestro.

Ensanchando la camiseta
El avión aterrizó sin mucha novedad, esta vez no esperamos a que se vaciara dado que había que ir a por las maletas. Llegamos a la cinta que anunciaba el vuelo de Londres y de momento no salía nada. Todo el pasaje estaba allí esperando, Axel, que no tenía ganas de esperar iba corriendo de un lado a otro, fue directo a la cinta de al lado y se puso a perseguir una maleta roja que estaba apareciendo, fui a detenerlo al grito de "esa maleta no es tuya", pero cuando me fijé resultó que si era suya, era nuestra maleta que estaba saliendo por la otra cinta. Resulta que la cinta en la que estaba esperando todo el mundo era la del vuelo a Londres anterior, la del nuestro estaba justo al lado. Avisamos a la familia amiga de Axel y el resto se fue incorporando a la cinta correcta. 

Saliendo del Aeropuerto Axel ya estaba muy protestón, no quería carro, no quería andar..., al final Maite sentó a Axel en la maleta metiendo el asa por dentro de su camiseta y lo transportamos así. Al principio Axel estaba como flipando de ir en una maleta, luego lo normalizó e iba saludando a la gente al pasar. Era el único medio de transporte en el que no había viajado este fin de semana.

El coche seguía donde lo habíamos dejado, dimos un par de vueltas al parking a modo de despedida y salimos hacia el hogar. Misión cumplida, el primer viaje al extranjero con Axel había finalizado con éxito, ya solo quedaba llegar a casa, cenar y meternos en nuestra cama, no sin antes tomarme un café en condiciones. 

Puro_Trap. Cielos.


lunes, 7 de agosto de 2023

Capítulo 590. "Londres Día 3: Aquí llega Candem Hour"

 

Sonando: HE WHO DARES OR IS TIRED (The Clash)


Efectivamente nuestro pequeño despertador no falló y a primera hora ya estaba a tope de energia. Hicimos igual que el día anterior con la ducha y posterior desayuno aunque esta vez no nos quedamos en el Costa Caffé y lo cogimos para llevar. No recuerdo que café pedí en el Costa, se que intenté innovar y pedirme algo con más fantasía que los típicos Capuccinos o Coffee Late..., el resultado sorprendente: bañera enorme de liquido ardiente completamente imbebible. 

El primer objetivo del día era ir a Candem. Era un destino que no estaba en el planning original que hizo Maite, pero, ¿cómo ibamos a ir a Londres y no pasar por el clásico mercado de Candem?, además yo necesitaba comprar las clásicas camisetas de The Clash que caen en cada visita.

Wellcome to Candem

Mini yo
Estábamos bastante cerca de Candem, basicamente era seguir la calle en linea recta por lo que no nos costó encontrar un bus que en 3 o 4 paradas nos dejará en el destino. Llegamos a la entrada del Candem Market, nos encontramos nada mas entrar una figura de un gorila que se hubiera sorprendido a Axel si no fuera porque divisó rapidamente los robots gigantes que flanquean el Cyberdog, esa tienda que, como muy bien describió Wiso hace 13 años "entras y te dan ganas de pedir un cubata". Axel, una vez mas, flipó con los 2 enormes engendros, cosa que divirtió bastante a un vigilante de seguridad que nos tomó algunas fotos.

Dame un euro
Fuimos después a una tienda de chucherias varias ambientada en Hansel y Gretel. Recorrimos la calle con los paraguas en el techo, visitamos varias tiendas..., en general las tiendas de Candem Market son cada vez más tiendas de souvenirs a diferencia de mi primera visita donde se veian cosas que solo se podían encontrar allí. Si que encontramos la tienda de camisetas punkis (diría que se llama Anti-Social) regentada por un señor punk que tiene toda la pinta de que vivió el 77 a tope (creo que en una visita anterior me dijo que tocaba en una banda) y cuando he ido me suelta datos random sobre los Clash mientras me endosa camisetas a 2x1.

Seguimos paseando por el mercado, nos hicimos alguna foto al con la estatua de Amy Winehouse mientras Axel le tocaba la nariz. También hubo un bonito momento con Axel tirando migas a un pajaro para que se las comiera, al poco llegó un segundo pájaro y ahí paramos que hay una película de Hitchcock que comienza así. 

Tocando las narices

Salimos por la zona donde están los canales con Axel gritando "aba, aba!" no por la formación sueca autora de éxitos como "Mamma Mia", "Waterloo", "Chiquitita" o "Smoke on the Water" sino porque había agua, y quería lanzarse. 

Junto al rebozador de niños

Bajamos la calle visitando diferentes tiendas y puestecitos varios, nuestro siguiente destino era el Regents Park que está bastante cerca de Candem y no habíamos visitado nunca, callejeando llegamos hasta allí. Enseguida Axel vio lo que era y empezó a gritar "A pa, a pa" que en idioma Axel viene a significar "un parque". Para ser sinceros, cualquier elemento callejero en el que haya árboles para Axel es automáticamente un parque, pero en este caso tenia razón, porque nada mas entrar había un parque infantil donde pudimos montarlo en columpios diversos. Había una zona con charcos y barro llena de niños revolcándose (y no por la lluvia, es que es una zona del parque con arena y agua para rebozar niños), Axel quiso lanzarse de cabeza, por suerte lo paramos a tiempo y huímos de allí. Los que casi nos rebozamos somos nosotros, o mas concretamente la madre de la criatura que tuvo algunos problemas con una zona encharcada. 

Se acercaba la hora de comer, las opciones eran volver a la zona del hotel o buscar un sitio por allí. En los alrededores no parecia haber restaurantes pero según google en el interior del parque si que parecia que había algún sitio, o sea que nos la jugamos y fuimos a uno de los puestos. 

El sitio era una casita con mesas de madera en el exterior, recordaba mucho a un puesto en el que comimos en medio de Central Park que resulto ser una sorpresa porque comimos bastante bien a precio asequible. Como en el resto de sitios intentamos que nos calentaran la comida de Axel y como en el resto de sitios tuvimos poco éxito aunque fue el lugar en el que estuvimos más cerca de conseguirlo. Resulta que sí que tenían microondas pero no se fiaban de meter un bote de cristal en el interior, si hubiéramos llevado otro recipiente nos dijeron que sí que lo hubieran calentado. El problema es que no lo llevabamos, y nos ofrecieron la socorrida solución del agua hirviendo en un táper de plástico. Algo se calentó y más o menos Axel comió bien, aunque empezaba a estar especialmente tonto. 

Acabamos de comer y decidimos volver al hotel a descansar, al poco de arrancar Axel ya estaba durmiendo en el carro. Para volver teniamos que regresar a la zona de Candem y coger un bus. Llegamos y encontramos la parada bastante rápido, de hecho el bus llegó a los pocos minutos. Cuando fuimos a subir Maite fue a entrar por la entrada trasera, el señor del bus nos dijo que no, intentamos entrar por alante y nos volvió a decir que no, resulta que como ya había 2 carros en el bus no nos dejaba entrar. Tuvimos que quedarnos en tierra preguntándonos si nos habíamos encontrado con un autobusero imbecil o es que realmente no dejaban entrar más de 2 carros en un bus (lo que habla muy bien de la movilidad londinense), en el siguiente bus descubrimos que ambas respuestas eran correctas. En este caso no había 2 carritos pero si una chica en silla de ruedas, recordemos que, en Inglaterra, al cambio una silla de ruedas equivale a 2 carritos. Este señor fue mas amable y nos dijo que podiamos entrar si plegábamos el carro, cosa que ya habíamos pensado hacer si nos volvíamos a encontrar este problema. De hecho la chica de la silla también fue bastante amable y nos intento hacer un poco de espacio. A todo esto Axel se había despertado justo antes de entrar al bus. 

Al llegar a nuestra parada no se exactamente que pasó, se que la chica de la silla también se bajaba allí y pulsó para que saliera la plataforma de la puerta, el caso es que nos bajamos primero y mientras nos íbamos andando vimos que las puertas se cerraban y la pasarela seguia extendida con la chica dentro del bus. Mientras nos alejábamos vimos el autobus parado bastante rato.

Se nos acercó un chico despistado a preguntar como llegar al Brittish y le guié también como supe y pude, o sea, bastante mal. Subimos al hotel y descubrimos que la habitación tampoco estaba hecha pese a que esta vez si que habíamos puesto el cartelito. 

Aquí tengo un poco de amnesia selectiva, creo recordar que Axel volvía a estar dormido cuando llegó y lo cambiamos a la cuna y, al rato, se despertó e intentamos meterlo con nosotros en la cama para seguir con la siesta con poco éxito hasta que decidimos darle la merienda y salir continuar con la tarde.

El objetivo de la tarde era ir a Piccadilly Circus, visitar la jugueteria Hamley, la tienda M&m's, lego,barrio chino, Soho, etc... . 

Aparcando
Empezamos por Piccadilly Circus haciéndono las clásicas fotos con las pantallas de fondo y tiramos hacía Hamley's, la famosa jugueteria. La tienda desde luego es enorme, en la entrada había unas chicas haciendo juegos varios con los niños. Pasamos de ellas y fuimos a la zona de bebés. Evidentemente había multitud de cosas pero, como no, lo que le llamó la atención fueron los coches, se subió en todos y cada uno de ellos. 

Fuimos a cogerle algún libro londinense, encontramos uno que estaba bastante bien y se lo dimos para que estuviera entretenido mientras mirábamos. A los 5 minutos contemplamos el libro y la portada estaba completamente destrozada, posiblemente el libro tenia algún defecto que hacía que, sin ningún motivo aparente, la portada estallara y quedara completamente destrozada..., la otra teoria es que Axel lo había destrozado, pero esta nos parece que tiene poca base. El caso es que en un acto de disimulo sin precedentes, volví a colocarlo mezclado con los otros libros y cogí otro sin ninguna tara aparente. Esta vez no se lo dimos a Axel, no porque no nos fiáramos de él, sino para que no lo hiciera daño si volvia a romperse solo. 

Al salir las chicas que estaban haciendo el tonto con los niños intentaron hacer algo con Axel que las miró casi con el mismo terror que miró al T. Rex. 

Cruzando sin mirar
Fuimos hacia la tienda M&m's, la tienda Lego estaba enfrente pero tenia tal cola que desistimos. En la M&m's también había pero bastante menos. Nada mas entrar decidimos hacer otro fotobomb disimulado con Axel, y para poce después hacernos nosotros la foto con los M&m's imitando el cruce de Abbey Road. Fuimos dando vueltas por la tienda con la intención de comprar algo aunque no sabiamos muy bien qué. Bajamos en el ascensor al piso de abajo, el guardia de la puerta nos advirtió que estaban a punto de cerrar. Visitamos la planta rápido y cuando volvimos a subir al ascensor el guardía nos prohibió el paso porque "estaban cerrando". Por lo visto la mejor manera de vaciar la tienda cuando estas cerrando es cerrar vias de salida y obligar a todo el mundo a subir por las escaleras.

El siguiente paso era visitar el Jungle Cave, un pub decorado como una jungla muy apto para niños. La intención era merendar algo pero..., fail, estaba en obras, lo guardaremos para una visita futura.

Decidimos pasear un poco por el barrio chino donde Axel estuvo saludando estatuas varias. Se estaba poniendo un poco protestón, no queria ir en el carro y cuando lo poníamos se escapaba rapidamente por debajo de la barra. Decidimos enfilar el camino para el hotel, pero dado que no estábamos muy lejos, decidimos ir andando. 

Panther entre leones

Por el camino pasamos por la zona de Neil's Yard y decidimos meternos por ahí ya que Axel podía ir mas suelto. El iba correteando alegremente por allí y nosotros contemplando la zona, en un momento nos giramos y vemos a nuestro niño andando felizmente con los pantalones y el pañal bajados enseñando sus vergüenzas a Inglaterra. Procedimos rápidamente a cambiarle el pañal y volverle a poner los pantalones.
Después del striptis

Entramos en unas galerias que estaban muy bien, con tiendas y sitios para comer, Axel estuvo bastante entretenido con un plátano gigante, de hecho costó un poco sacarlo de allí. Queríamos tomar algo y Maite decia que teníamos que ir a un pub. Realmente tenía toda la razón, no podíamos ir a Londres y no haber estado en un pub. La intención no solo era tomar algo sino cenar.

Ibamos camino del hotel buscando un pub, sabíamos que cerca del hotel había un par de ellos como última opción, y al final tuvimos que recurrir a ellos. El primero de ellos estaba bastante lleno, se podía cenar pero creo recordar que había que bajarse como una aplicación para pedir y al final daba bastante pereza tener que encontrar un hueco (que realmente no lo había) para sentarnos con el carro al lado y hacer cosas raras para pedir o sea que fuimos al de al lado donde no se podía cenar pero había cerveza. 

Nos púsimos en la terraza, yo me pedí una Guiness y Maite algo del mismo color pero sin alcohol. Pillamos una bolsa de patatas por lo menos para compartir y sentamos a Axel en la mesa con nosotros. La verdad es que estaba bastante mas tranquilo y estuvo sentado picando patatas alegremente. Desgraciadamente el momento de tranquilidad se truncó cuando vimos que Axel empezaba a hacer unos gruñidos poniendo cara de concentración extrema..., o sea, estaba cagando. Acabamos la bebida y nos dirigimos al hotel dejando un bonito perfume a nuestro paso. 
Yo también quiero

Llegaba el final del día, cambiamos y dimos de cenar a Axel como pudimos ya que volvia a estar protestón. Tuvo un rato de pelea con una papelera bastante divertido justo antes de ponerle el pijama. No teniamos cena o sea que nos tocaba ir a algún sitio. Fuimos a un restaurante de burritos con bastante buena calificación que estaba practicamente enfrente del hotel, la primera intención era coger la comida para llevar y cenar en el hotel. Fue llegar al sitio y vimos que Axel estaba profundamente dormido, por lo que decidimos que nos quedaríamos en restaurante cenando tranquilamente mientras él roncaba. 

Cenamos muy bien, seguramente la mejor comida del viaje, al lado de una pareja bastante simpática a los que les pareció muy divertido ver a Axel allí durmiendo. 

El Lunes era nuestro último día y no solo eso, teniamos que madrugar ya que teníamos cita, o sea que cuando volvimos al hotel tuvimos que dejar todo mas o menos ordenado para, al día siguiente, hacer el checkout temprano. Mientras Axel dormia en la cuna, recogimos y caimos rendidos en la cama conscientes de que era nuestra última noche en Londres.

Puro_Trap. Sinner of the Meadow.


lunes, 31 de julio de 2023

Capítulo 588. "Londres Dia 2: Jurassic Park".

 Previously on Puro Calling 585: "...ante la confusión, Axel actúa como lo hacen en Jurassic Park ante el Tiranosaurus Rex, se queda muy quieto."


Sonando: PARKLIFE (Blur)


Cuando duermes con Axel no es necesario poner el despertador, el despertador es Axel. Hizo una que hace de vez en cuando que es levantarse protestando de la cuna y exigir que le hagamos un lado, lo que acaba con el niño entre nosotros y yo siempre al borde del colchón haciendo equilibrios para no desplomarme al vacio.

Nos ponemos en marcha, uno de los clásicos de ir a un hotel es la pelea con la ducha. Nunca es fácil, siempre tienen alguna sorpresa más o menos desagradable. En este caso estaba bastante bien, el único problema era que la ducha estaba como encadenada, para ducharse un adulto no había problema, pero cuando tuvimos que remojar al niño era más problemático dado que había que ducharlo como a distancia. El caso es que nos apañamos bastante bien y conseguimos ducharnos todos perfectamente. 

Bajamos a desayunar, si el día anterior fuimos al Caffe Neró, hoy tocaba el Costa Cafe, arriesgando. Esta vez recalqué que me sirvieran el café (o Capuccino, Caffe Latte o la mierda que pidiera) en vaso pequeño para que no me pasara lo del día anterior. Efectivamente me llegó otra bañera de liquido sucio hirviendo. La sorpresa positiva fue cuando pedimos leche para el niño, evidentemente pedimos que la calentaran un poco y nos la dieron a la temperatura perfecta (o sea que está capacitados para servir una bebida caliente que no produzca quemaduras de tercer grado), además no nos la cobraron porque era para el niño. El resumen es que te cobran por el liquido imbebible y te dan gratis el bueno. 

Desayunamos en el sitio, pero Axel estaba demasiado activo para estar simplemente sentado disfrutando del desayuno por lo que tuvimos que darnos prisa y salir a nuestro primer objetivo del día: el Museo de historia natural.

No lo he dicho, llovia. Era una lluvia no muy fuerte pero si lo suficiente para que molestara, cuando salimos de desayunar fuimos al hotel a buscar los útiles para la lluvia o sea: chubasquero, paraguas y plástico para cubrir el carro. Salimos de esa guisa con Axel convertido en niño burbuja. A pesar de ir completamente cubierto por un plástico no perdió la educación e iba sacando la mano por uno de los agujeros para decir adiós a la gente. 



Llegamos al museo después de otro viaje por dos estaciones poco preparadas para Axel. Había una cola considerable para entrar, esta vez no había pase VIP para carros. Por suerte había dejado de llover e hicimos la cola con toda la tranquilidad que nos permitía un Axel con cada vez mas ganas de juerga. 

Entramos finalmente y nada más llegar Axel ya empezó a flipar con una jirafa gigantesca. Fuimos recorriendo diversas salas del vestíbulo pero nuestro objetivo principal era la zona de los dinosaurios. Como definir la reacción de Axel al ver al Tyranosaurus Rex animado. No se movia, no hacía gestos, lo miraba con los ojos muy abiertos y con una cara de alucine/miedo dificil de describir. Estaba algo asustado eso está claro, pero la fascinación le podía mas. Sabíamos que estaba asustado porque cuando lo dejamos en el suelo enseguida vino a que lo cogiéramos, pero también que estaba fascinado porque cuando nos queriamos ir el hacía gestos para que volviéramos, y para no hacer nada, porque lo único que hacía era contemplarlo. La verdad es que nos quedamos bastante rato, cuando nos íbamos conseguimos que se despidiera con un leve movimiento de mano, no mucho, no fuera que el T.Rex le viera.

¿Quien dijo miedo?

Después de esto el resto de exposición de dinosaurios ya sabía a poco, el siguió encantado con lo que veia, pero nada que se acercara a la reacción del T. Rex. Descubrimos en esta parte lo divertido que era soltar a Axel a que le jodiera las fotos a los pesados que necesitan cientos de instantaneas "ai, perdone que se escapa el niño". 

Visitamos diversas salas, vimos monos, leones, elefantes, peces..., Axel estaba encantado con todo lo que veia. En la zona de los elefantes intentaba colarse entre las vallas para verlos de cerca, igualito que con el Rex vamos. 

La siguiente visita era el Diana Playground o algo así, un parque infantil dedicado a Diana que se encuentra en Hyde Park. Como estábamos bastante cerca fuimos caminando, aquí nos hicimos la ya clásica foto con una cabina (nos faltó la foto con carteles de "diversion") y fuimos recorriendo una calle llena de embajadas en la que íbamos intentando acertar banderas (¿diversión con banderas?). 

London Calling

El cielo se estaba empezando a nublar y asomaban las primeras gotas cuando entrábamos en Hyde Park. Pudimos hacer alguna foto pero la lluvia comenzaba a apretar, abortamos la misión del Playground y decidimos huir de Hyde Park por el camino mas rápido. Ya era casi la hora de comer y decidimos ir a buscar un sitio donde comer. Axel iba de niño burbuja y nosotros con paraguas y chubasquero. Encontramos un sitio que desde fuera parecía un restaurante asiático pero dentro eran como unas galerias llenas con puestos de comidas variadas y en el centro mesas de madera. 

Sorprendentemente, en este sitio extraño había sillita para bebé, lamentablemente, una vez mas, tampoco había donde calentarle la comida. Intentamos que comiera algo de alguno de los puestos con bastante poco éxito. Nosotros comimos y nos dispusimos a volver al hotel dado que seguía lloviendo. Nada mas salir del sitio Axel calló y no volvió a despertar hasta que ya estábamos en el hotel.

Llegamos al hotel y vimos que la habitación no estaba hecha, epic fail, resulta que en ese hotel, al revés de todos los hoteles del universo, hay que poner cartel si quieres que te hagan la habitación, el nuestro estaba dentro. Pasado un rato de estar en la habitación llamaron a la puerta, era una señora de la limpieza que preguntaba si queríamos que nos hicieran la habitación ya o que viniera dentro de un rato. Axel estaba comenzando a resucitar por lo que pensamos que lo mejor sería bajar con él a darle algo de merienda y que la señora hiciera la habitación tranquilamente.

Ya no llovía, por lo que pensamos darle la merienda en los jardines del hotel. No había nadíe, solo una señora extraña que creo recordar que llevaba turbante..., este dato posiblemente es inventado, pero como nadie lo va a comprobar a partir de ahora será la señora del turbante. Salí al jardín y vi que sillas y mesas estaban mojadas por lo que pensamos que mejor le dábamos la merienda dentro, la señora del turbante me sugirió que le pidiéramos a alguien que nos secaran una mesa, pero pasamos de ella. Me pedí un café, esta vez expreso, que es la misma mierda que los otros pero en muy poca cantidad, Turbant Woman vino a hacerle alguna carantoña a Axel.  Después de la merienda subimos a la habitación para intentar dormir algo, pero fue bastante imposible. Yo tenía que coger fuerzas ya que se acercaba el momento crucial del viaje, en el que durante una tarde-noche sepárabamos nuestros caminos, yo tenia una cita con Blur. 

La Tarde de Maite:

¿Donde ir con un niño loco de casi 2 años?, Maite tenia claro que no iba a coger el metro ni el bus. Queria ir a un sitio más o menos cercano. Casi por casualidad, el día antes habíamos descubierto que estábamos relativamente cerca de Covent Garden y decidió ir para allá.

El mundo es mio
De camino pasó por la London School of Economics and Political, no para hacer ningún curso o similar, sino porque estaba de paso y había una bola del mundo donde Axel hizo algunos posados.

En Covent Garden dio una vuelta y, al igual que estaba haciendo yo, vieron un concierto, aunque les salió bastante mas barato. Para el que no lo sepa, Covent Garden son una especie de galerias y en la entrada suele haber artistas callejeros haciendo movidas, en este caso un señor con una guitarra que hizo las delicias de Axel, aunque no pudiera acercarse a tocarla. Aguantaron algunas canciones antes de que Axel decidiera que tenia suficiente música y le echaron un euro. 

Tras eso siguieron el paseo haciendo algunas compras, cogieron la cena y marcharon al hotel. Maite bajó con Axel a la cafetería donde había merendado, sorprendentemente allí estaba todavia nuestra amiga Turbant Woman. Dio de cenar a Axel con algunas dificultades, de hecho Axel hizo amistad con una camarera que hasta intentó darle de cenar un rato (por lo visto había trabajado en una nursery) aunque tampoco le fue demasiado bien. 

Acabaron y se subieron a la habitación donde Axel no tardó demasiado en caer rendido.

La Tarde de Puro:

2 dias antes del viaje habíamos cenado en casa de mis suegros. La madre de Maite preguntó que concierto iba a ver, su padre respondió "a The Clash, no?" (difícil), a lo que Maite apostilló "No, a Oasis" (más dificil aun y eso que estos están vivos todos), pues todo mal, iba camino de ver a Blur.

El viaje en metro no era directo, tenía que hacer un transbordo y luego directo a Wembley. La verdad es que el viaje de ida no me preocupaba mucho, me tenia mas preocupado el de vuelta. El trayecto a Wembley se hizo bastante largo, iba muy poca gente en el metro, y la verdad no identificaba a nadie que fuera al concierto. Claro, esto no es como cuando voy al rockfest, que el metro está lleno de señores melenudos (unos más que otros), vestidos de negro, el público de Blur se camufla mejor entre la gente "normal", o eso, o el concierto no era hoy y me encaminaba hacía un estadio vacio. 

Temores infundados, cuando bajé del metro vi que había bastante gente que bajaba también. El metro estaba elevado por lo que bajé unas escaleras enormes para salir y lo que vi me dejó flipado. Era una avenida peatonal recta, bastante ancha y llena de puestos a los lados y al fondo de la misma la entrada de Wembley, espectacular. Estaba llena de gente en los puestos o en las fanzones donde sonaba música de la banda. Aparte de los puestos de comida estaban los típicos puestos de merchan de la banda a precios muy populares (NO).

Way to Wembley

Llegué al estadio, la verdad es que era bastante fácil el acceso, aun así me equivoque de puerta y una amable señora me redirigió después de estar mas tiempo del necesario contemplando mi entrada porque estaba en castellano. 

Wembley por dentro era impresionante, acostumbrado al Camp Nou que se cae a trozos aquello fue para mi como cuando Axel pasó de ver el autobus de linea de Sabadell a el autobus de 2 pisos de Londres. Pasillos muy anchos, llenos de bares diferentes para pedir y zonas para comer. Todo muy bien señalizado. Cuando salias al exterior el estadio estaba completamente cubierto a excepción del cesped, con lo que cuando se puso a llover ni me enteré, de hecho lo supe al día siguiente que Maite me dijo que se había puesto a llover cuando llegaba al hotel. 

Llegué a mi asiento hacia el final de la actuación del primer telonero que la verdad no recuerdo quien era. De los 3 teloneros solo me interesaban minimamente los segundos, los Sleaford Mods, a diferencia del domingo donde actuaban The Selector y Paul Weller que me hubiera encantado ver. Acabaron los primeros (no recuerdo el nombre y no tengo ganas de buscarlo) y empezaron los Sleaford Mods. Curiosa banda, son 2 tios, un DJ y un cantante, el cantante un señor con pinta de defensa central escocés de los 70, con una voz muy peculiar y una manera de cantar bastante impactante y el DJ un tipo delgaducho con una larga barba que no hacía la pantomima que hacen los DJ's en los conciertos de hacer ver que están muy ocupados tocando botones sino que simplemente hacía bailes absurdos en el centro del escenario. No soy muy de electrónica pero la verdad es que me entretuvieron bastante. 

Casi los podía tocar

Llegaba el turno del tercer telonero que me interesaba aun menos que el primero (había hecho el intento de escucharlos a todos la semana antes) y decidí que era un buen momento para ir a alguno de los bares del recinto a que me estafaran con algo de mala comida a precios inflados. Así fue, además me bebí la primera cerveza del viaje (en total fueron 2). Volví a mi asiento no sin antes derramarle algo de  su cerveza a un señor de 2*2 metros.

El concierto empezó con puntualidad británica (valga la redundancia), arrancharon con "St. Charles Square" de su nuevo disco que auno no había salido al mercado. Fue un gran concierto. Estaban muy motivados y sonaron todas las que uno espera que suenen en un concierto de Blur. Tocaron 2 temas que me encantan y no me esperaba que son "Stereotypes" y "For Tomorrow" casi al final. Los momentos cumbre de la noche fueron el "Parklife" que cantaron con Phil Daniels, el actor que lo canta originalmente en el disco, y "Tender" en el que salió un coro de gospel. Recuerdo que Maite me escribió preguntando como iba y yo le dije "ya estamos acabando, acaban de empezar los bises", para que después tocaran 6 temas en los bises. Un concierto para recordar. 

Acaba el concierto y hora de salir, había que armarse de panciencia porque allí había mucha gente intentando salir a la vez. Cuando estaba todavía en mi fila de asientos escuché una voz femenia aguda que hablaba muy rápido, miré y se parecía mucho a Ana Morgade. Después habló en castellano con sus acompañantes y confirmé que era ella, esto situa a Ana Morgade segunda en mi ranking de famosos que me he encontrado más veces fuera de contexto (es la segunda vez) solo por detrás de Oleguer Presas.

Salí al exterior del estadio y me percaté de que había estatuas dedicadas a campeones de rugby y futbol, no las había visto al entrar, con toda probabilidad es que las pusieron mientras yo estaba en el concierto. 

De los muchos temores que podía tener al volver, uno no iba a ser volver solo, la avenida por la que había venido estaba absolutamente abarrotada de gente que iba al metro. Avanzábamos a paso lento, en un ambiente muy civilizado, no había carreras, empujones o gente intentando colarse. De vez en cuando la multitud se quedaba parada y al poco volviamos a avanzar, todo, como digo, en un ambiente de calma. Estas paradas y arranques los entendí mas alante, había unos señores con unos carteles enormes con las palabras "STOP" y "GO" en cada cara del cartel, con ellas hacían detener o avanzar a la gente. 

Pasó una eternidad hasta que llegamos al cordón policial que estaba situado delante de la parada de metro. El ambiente era de tal buen rollo que hubo hasta un señor que se incorporó al cordón policial ante el cachondeo de los propios policias. 

Cuando se abrió el cordón policial se acabó la calma y empezaron las carreras, yo la verdad sudé de correr, el resultado iba a ser el mismo: llegar a un anden saturado de gente. El metro no tardó mucho por suerte, la estampida de entrada fue tal que hubo un señor que intentaba salir que fue introducido de nuevo. Era como el chupinazo en San Fermin, no tenías ningún control, simplemente estabas quieto y la multitud te llevaba. En el interior estábamos completamente aprisionados. Esta situación se prolongó durante muchas paradas, aunque a medida que nos acercábamos al centro se atenuó ligeramente. 

Finalmente llegamos a la parada en la que tenía que hacer transbordo con un metro aun bastante lleno. Por suerte puede hacer el transbordo sin ningún problema (mas que una pelea que se formó cuando en el anden cuanto tomaba el último metro) y finalmente aterrizar en la estación de Holborn de donde había salido muchas horas antes. En la vuelta, sorprendentemente, vi algún sitio donde coger algo para cenar (eran más de las 12 de la noche), a pesar del hambre que tenia preferí irme directo al hotel y roer cualquier cosa que tuviéramos allí. 

Axel y Maite dormian placidamente, comí algo a oscuras intentando hacer el mínimo ruido y me lancé a la cama a descansar, para el Domingo no teniamos que madrugar pero sabía que había un despertador que iba a activarse quisiera o no.

Puro_Trap. Blurreado.


viernes, 21 de julio de 2023

Capítulo 585. "Londres 0: El Vuelo"




Sonando: LONDON LOVES (Blur)


Desde que Axel vino al mundo, e incluso antes, una de las discusiones recurrentes era donde iría de viaje con nosotros por primera vez. Siempre habíamos dicho que debería ser un destino que ya conociéramos aunque luego se nos planteaba la dificultad de que ninguno de los sitios que conocemos parecía muy preparado para un bebé, en realidad no hay sitio en el mundo que lo esté. 

Bueno aclaremos que este niño ya ha viajado, aunque siempre dentro del territorio españññol, ha ido a Madrid, Jaen, Cadiz, La Escala..., todos estos viajes en tren o coche, pero el primer viaje gordo, el de coger avión e irse al extranjero faltaba. 

Al final el destino no lo decidió ni Maite, ni yo, lo decidieron Blur. 

Hace unos meses Blur hicieron una pequeña zorrada, anunciaron un concierto en Wembley después de cerca de 8 años sin reunirse, sonaba a "vamos a hacer un único concierto de reunión" y me lancé a por una entrada dado que Blur es uno de los pocos grupos que se me resistía (están por ahí también los Foo Fighters para los que he tenido entradas en 2 ocasiones y las 2 han cancelado el concierto). A los pocos días anunciaban un segundo concierto en Wembley, bueno -pensé-, han agotado el primero y hacen un segundo. 1 o 2 dias después anunciaron que tocaban en el primavera en Barcelona y Madrid, y siguieron anunciando conciertos, vamos que al final creo que tocan hasta en las fiestas de Santako. De todas maneras no me arrepentí de comprar la entrada para Wembley a pesar del pastón que iba a suponer, primero por el escenario mítico del concierto y segundo porque nos daba la excusa perfecta para sacar al pequeño Panther del pais, iríamos a Londres.

¿Donde me lleva esta gente?

Londres es el destino foraneo en el que hemos estado más veces por lo tanto el tema de conocimiento era perfecto..., el tema llevar un niño de casi 2 años era lo que planteaba dudas.

Como es costumbre en nuestros viajes, empezamos madrugando. Antes de las 4 de la mañana ya estábamos en pie,  el objetivo era que Axel no se despertará y conseguir que fuera dormido hasta el aeropuerto. Para ello se habia ido a dormir con la ropa del viaje que podía pasar por un pijama con lo que no teníamos que cambiarle. Plan infalible. Nos despertamos,  preparamos todo, y cuando saliamos lo traspasamos de la cuna al carro con una mezcla perfecta de delicadeza y velocidad. El plan funcionó a la perfección y Axel aguanto dormido hasta el Aeropuerto..., siempre que llamemos aerupuerto al rellando de casa. Efectivamente mientras llamábamos al ascensor abrió los ojos y no los volvió a cerrar hasta varias horas después. 

En el trayecto al Aeropuerto, aprovechando que Axel estaba despierto y tranquilo, hicimos un poco de turismo conociendo caminos alternativos y diferentes accesos a parkings random que nada tenian que ver con el nuestro. 

Cuando llegamos directamente fuimos al primer momento crítico del viaje, el control de seguridad. En teoria cuando llevas un bebé puedes entrar diferentes elementos por los que un adulto sería rapidamente apresado y debidamente encarcelado, aun así, yo no las tenía todas conmigo. Cuando estábamos en el control directamente nos desviaron a otro control diferente para niños y personas con movilidad reducida. 

A todo esto Axel estaba completamente despierto y bastante tranquilo, o mejor dicho, flipando en colores, su cerebro todavía no había procesado lo que estaba pasando ni mucho menos donde se encontraba. 

El control fue bastante rápido y es cierto que pudimos pasar todos los elementos sin problema, solo apartaron un biberón para analizarlo (no se que analizaron pero el analisis duró 5 segundos) y ya está, el resto, garrafas enteras de liquidos varios, tarros de todo tipo, tijeras, cuchillos, armas cortas, balas de diferente calibre, etc..., pasaron sin problema con la excusa "es del niño".

A estas alturas hay que explicar que, ante la confusión, Axel actúa como lo hacen en Jurassic Park ante el Tiranosaurus Rex, se queda muy quieto. El caso es que una vez pasado el control de seguridad la confusión se le estaba empezando a pasar, seguía sin saber donde estaba, pero estaba ya muy despierto y con pocas ganas de estar en el carro. Fuimos hacia la terminal que tocaba y nos quedamos cerca de un Pans & Company con las luces apagadas aunque con gente dentro. Queriamos hacer un poco de desayuno previo. Vimos que había una pareja que pedía algo y se lo servian por lo que al rato nos acercamos pero nos dijeron que habrían en 10 minutos ¿?. 

Mientras esperábamos Axel empezó a hacer lo que mejor se le da: ser simpático con desconocidos. Enseguida hizo migas con unas chicas que teniamos al lado desplegando todos sus monerias. Los 10 minutos se estaban alargando y antes de que Axel empezara a ponerse pesado me lo llevé un rato a recorrer las estancias semivacias de la terminal. Evidentemente al apróximarse a los enormes ventanales y ver aquellos artefactos enormes con alas rodeados de camiones con formas extrañas flipó en colores, no olvidemos que actualmente Axel ya alucina al ver pasar un autobus de linea cutre de Sabadell. 

Volví con el para ver si habían pasado ya esos 10 minutos y, efectivamente, me encontré a Maite haciendo cola, desayunamos y acto seguido nos fuimos a la puerta que tocaba que ya había sido anunciada. 

¿Que es este sitio?
Una cosa que se aprende cuando vas con bebé es que el niño es una especie de pase VIP en determinados lugares. Volábamos en Brittish Airlines y estos separaban el acceso de los pasajeros en grupo, había una cola para el grupo 1, otra para los grupos 2-3 y al resto de grupos los irian llamando cuando les tocara. No recuerdo el grupo que teniamos nosotros, igual el 441, el caso es que mientras se formaban las colas nos hicimos un poco los locos y nos acercamos a la azafata a preguntar si teniamos que embarcar de alguna manera especial por ir con carrito, la chica nos dijo que teniamos prioridad e inmediatamente, sin que hubiera comenzado a embarcar nadie, nos revisó las tarjetas de embarque y nos acompañó a la puerta del avión. Muy amablemente además nos estuvo comentando sobre los problemas de movilidad que se tienen con un carro en Londres, algo que ya teniamos asumido y que comprobaríamos en unas horas... . 

Subimos al avión, se acercaba el momento crítico, mantener a Axel 2 horas en un asiento. Teníamos los asientos del centro y pasillo, afortunadamente el de ventanilla no estaba ocupado con lo que rapidamente nos lo apropiamos lo que fue de gran ayuda durante los instantes previos al despegue para que Axel volviera a flipar un rato con todo tipo de vehículos inverosímiles que había en la pista. Para llevar a Axel teniamos que llevar un cinturón, que se ataba al cinturón, un artefacto curioso. 

Contemplando vehículos de fantasia
Por fin el avión comienza a moverse. Habíamos leido que para el despegue era conveniente que el niño llevará unos cascos para protegerse del ruido o como mínimo que fuera succionando algo. La parte de la succión era fácil, le íbamos a dar el biberón y sino llevaba el chupete, el casco era más complicado, ponerlo era facil, pero que se quedara en su sitio era realmente complicado. 

En el momento que el avión comenzó a moverse le enchufamos el biberón, teníamos la lejana esperanza de que se durmiera con el biberón, evidentemente no ocurrió..., de hecho, el avión iba avanzando por la pista pero no despegaba todavía por lo que empezábamos a temernos que le habíamos dado el biberón demasiado pronto. De hecho antes del despegue ya había bebido buena parte del biberón y se había cansado de él. Por fin el avión se decidió a iniciar la maniobra de despegue, Axel iba con el chupete y le fuimos poniendo los cascos que no duraban demasiado, yo le tapaba los oidos con las manos y lo volvia a intentar. 

Acabó la maniobra de despegue, se apagó la luz de los cinturones y a Axel no le había estallado ningún tímpano por lo que la consideramos exitosa, ahora empezaba lo más duro, casi 2 horas intentando mantener a un niño de casi 2 años en un asiento. Por suerte Maite compró unas pegatinas cuya unica función era pegarse y despegarse, lo que mantuvo a Axel bastante entretenido gran parte del tiempo. Una azafata nos miró horrorizada en un principio pensando que ibamos a dejar eso pegado pero le aclaramos que eran de quita y pon. Al ser una compañia de calidad nos obsequiaron con una botella de agua y unas bolsitas de frutos secos, a Axel también le cayó un agua y, en su caso, una bolsita de mini-pretzels que degustó bastante bien (bueno, se comió 2).

Otro de los elementos que llevaba para entretener a Axel era la tablet. Aquí puntualizo que a Axel nunca mira pantallas mas allá de la tele, y solo Pocoyo o concierto de Foo Fighters y Red Hot Chili Peppers (le encantan). Por lo demas nunca ve nada en moviles ni tablets ni se las dejamos manipular. Para el vuelo hicimos la excepción de bajarle un par de cosas en la tablet con la esperanza de que, al ser algo nuevo para él, se entretuviera bastante, la verdad es que le gustó un rato pero tampoco tardó mucho en cansarse y empezar a intentar coger la tablet y mirar detrás a ver de donde salian esos animales que aparecian en pantalla. Entre mini-actividad y actividad intentábamos que se durmiera sin ningún éxito.

La verdad es que el vuelo pasó sorprendentemente rápido y antes de que nos diéramos cuenta nos estaban anunciando que llegábamos e iniciábamos el aterrizaje. Volví a atar a Axel y le puse el chupete y los cascos..., esta vez parece que no se los quitaba, y es que tal como se iniciaba el descenso Axel cerró los ojos, sí, eligió ese preciso instante para quedarse dormido... por fin. 

Despegue VS Aterrizaje

Pensábamos que al aterrizar estaríamos deseando salir del avión, pero con Axel dormido ya no había prisa, dejamos salir casi todo el pasaje y, tranquilamente, recogimos los trastos, montamos el carro y metimos al niño, que seguía durmiendo placidamente. La próxima vez que abriera los ojos ya lo haría en pleno centro de la ciudad.

Puro_Trap. Asiento de Axel.