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sábado, 13 de diciembre de 2014

Capítulo 493. Amsterdam Día 3: "El Crucero Verde"



Sonando: WAKE ME UP WHEN SEPTEMBER ENDS (Green Day)


Estar en una zona rodeada de campo, bucólica, con pajaritos y animales de granja revoloteando, a priori es muy bonito, pero cuando a las 5 de la madrugada el mujido de las vacas te despierta te entran ganas de hacer una barbacoa con todos los bichos vivientes. También hoy Scott nos había dejado un regalito para el desayuno, en concreto un bizcocho que, una vez más, estaba bueno pero con exceso de pasas.
Hoy tocaba empezar el día yendo al mercado, en concreto al Cuypmarket, así que fuimos a coger el tranvia, tranvia que pasaba, como no, por una de las numerosas Plazas Dam que hay en la ciudad.

Imitación impecable
El Cuypmarket es un mercado permanente situado a lo largo de la Albert Cuypstraat. El día era soleado y, al ser Lunes, no había mucha gente, con lo que pudimos pasear y pararnos en las paradas tranquilamente. Había fruta, pescado, embutidos, flores, ropa, tiendas de cachivaches varios y también puestos para comer algo. A destacar una parada que tenia unas imitaciones de camisetas del Barça practicamente idénticas, con los colores del equipo y el escudo, que como todo el mundo sabe, es una especie de olla alargada con con una corona amarilla con los colores azul y rojo
de fondo.

Tras el paseo por el mercado tocaba la visita cultural del día, la fábrica de la Heineken. Esquivando motos, coches y bicibletas finalmente conseguimos llegar a la fábrica. Teniamos una tonelada de descuentos varios que de alguna manera conseguimos utilizar, a la entrada nos dieron una pulsera con tres chapas: dos para cerveza y una para un regalo sorpresa.
En la primera parte de la fábrica explicaban la historia de la cerveza, estaba todo en inglés pero si te bajabas la aplicación de movil (en la Heinekent había wi-fi) podias escucharlo en castellano..., al no llevar cascos fuimos durante todo el recorrido amenizando a la gente con las explicaciones en castellano que iban saliendo del movil.
Después de la parte de la historia, donde nos explicaban lo fantásticos y geniales que habían sido todos los dueños de la compañia, pasamos a la zona donde explicaban la fabricación. Allí, aparte de ver los silos y artefactos que utilizaban, pudimos tocar y hasta probar algunas de las materias primas. En la siguiente zona pasamos por los establos (poblados por un caballo) y llegamos a la zona interesante, la de beber. Antes pasamos por una curiosa atracción en la que nos explicaban el proceso de fabricación desde el punto de vista de una burbuja creo, no estoy muy seguro, el caso es que estábas en una plataforma que de vez en cuando se movia, te soplaban vientos huracanados o te mojaban.
Llegamos a la zona de la cata, al contrario que en Dublín con Turma está vez esperé a beber a que me lo dijera el catador. Maite también la probó, aunque a ella odia la cerveza, eso si, descubrió gracias a la cata que, si en lugar de beber un sorbito corto, le da un trago más largo parece que le da menos asco, esto es porque la espuma (y la llamo espuma solo para que venga Eric Birrae a decirme que la espuma es lo de afeitarse y que eso blanco de la cerveza se llama crema... ¿y si yo me afeito con cerveza como lo llamarias?, ¿eh listo?) está más amarga. El caso es que me acabé bebiendo su cerveza y la mia, estuvimos un rato sentados en una sala verde rodeada de televisores que emitian anuncios de Heineken y pasamos siguiente parte: el parque de atracciones.
¿Me pone una Voll Damm?
La última zona estaba llena de juegos y maquinas para hacer el idiota. Estuvimos probando un juego consistente en servir una caña virtual, también a una especie de "DJ Hero" (donde la propia máquina nos grabó un video lamentable)..., estuvimos en una zona para hacer montajes fotográficos, una dedicada a la champions (donde se podia jugar al FIFA)..., nombro solo las cosas que usamos pero el sitio está lleno de toda clase de juegos y mierdas interactivas. La visita acaba donde tienen que acabar las visitas, en el bar. Fuimos en busca del regalo sorpresa pero para que te lo dieran había que habia que hacer el crucero (que también es gratuito), o sea que tomamos nota de los horarios y nos fuimos a seguir nuestra ruta.

Fuimos a comer a un restaurante cercano, uno con 3 pisos de alto y escaleras de inclinación imposible al más puro estilo amsterdames. El sitio estaba además lleno de objetos retro y fotos de Johan Cruyff... . El siguiente paso fue ir al Rijksmuseum, solo por fuera claro (ya habiamos hecho la visita cultural del día) y aprovechamos para hacernos la ya clásica foto con el cartel de "Iamsterdam", hacernosla y hacérsela a las 500 personas que vienen a pedirte si les puedes hacer una foto, si estais en forma y vais por Amsterdam podeis sacaros unos eurillos robando cámaras allí. Seguimos paseando, vimos el Museo Van Gogh, a su lado el Stedelijk Museum (creu que es el de arte moderno) hasta llegar al Concertgebouw al final del parque.
Lo siguiente fue la visita al Vondelpark, que es como el Parque de la Ciutadella pero de las malas épocas, todo bastante dejado, unos lavabos terroríficos e incluso algún contenedor quemado.
Seguimos por la Roemer Visscherstraat donde vimos una serie de 7 casas consecutivas que se supone que están construidas según los estilos de siete paises, a saber: Inglaterra, Holanda, Rusia, Italia, España (aunque parecia más bien marroquí), Francia y Alemania. Acabamos la ruta en la Leidseplein donde fuimos a coger un tranvia que nos llevará de vuelta a la Heineken para el crucero.

El crucero se hacia en un barco verde, y era bastante más largo de lo que nos pensábamos. El crucero fue bastante entretenido a pesar de la jauria de italianos que teniamos al lado (y lo malo no es que fueran italianos, es que se comportaban como italianos). El crucero finalizó cerca de la Plaza Rembrandt, lo que nos vino muy bien ya que no la habiamos visitado.

La Plaza Rembrandt es una plaza situada cerca del lugar donde vivia el pintor. Lo más destacado de la plaza es la escultura de Rembrandt y las que hay a ras de suelo representando el cuadro "La ronda de noche", lo mejor de estas estatuas es que es el lugar ideal para hacerse toda clase de fotos idiotas.

Para acabar el día decidimos que ya hacia demasiado rato que no pasábamos por la Plaza Dam y para allá que fuimos, después nos metimos a cenar en el mismo sitio donde comimos el primer día. Cuando fuimos a pagar Maite dijo aquello de "quedese con el cambio" (que eran 5 céntimos) a lo que la camarera dijo que no, que las propinas tenian que ser como mínimo del 5%..., o sea que cogimos nuestros 5 céntimos y nos largamos.

Al llegar al hotel, Scott muy amablemente, nos dejó que nos imprimiéramos las tarjetas de embarque para el día siguiente ya que Transavia solo permite imprimirlas con dos dias de antelación como máximo. Nos despedimos de él ya que nos dijo que el día siguiente no estaria (incluso se disculpó por no llevarnos al aeropuerto en coche), y nos fuimos a descansar con la esperanza de que esa noche las vacas no fueran tan madrugadoras.

Puro_Trap. Pensando en verde.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Capítulo 458. "Llegais tarde chinos"



Sonando: CHINITO EMBOLILLADO (No Me Pises Que Llevo Chanclas)

"Yo en mis tiempos,
me subia a los tejados de un salto,
igual que en las películas del Bruce Lee"


Ya lo puedo decir, soy un adelantado a mi tiempo, un creador de tendencias, el padre de una moda. Hoy, gracias a un tweet de Iñaki, me entero de la nueva moda que arrasa en China: "La última moda en China, sacar a pasear verduras.". Como todos sabreis, para algunos de nosotros, sacar una hortaliza a pasear no es nada nuevo, llevamos años haciéndolo, como se explica perfectamente en el capítulo 299 de este blog, de hecho si mirais la foto de perfil, ¿que llevo en la cabeza?, efectivamente, ¡una hortaliza!, ¿quereis más pruebas?, San Fermín y Oktoberfest del 2009:






 Y no os creais que la tradición se ha perdido, que este año la hortaliza también salió a pasear durante la Copa Trapatoni:



Vamos amigos asiáticos, que lo que es para vosotros una moda, para nosotros es una tradición, ¿que será lo próximo?, ¿ir con chubasqueros amarillos imitando a Rocky?, ¿intentar comerse a un hombre anuncio del Burger King?, ¿un Carlos Turmo chino?..., sea lo que sea, nosotros fuimos primero.

Puro_Trap. Profeta en su tierra.

lunes, 27 de enero de 2014

Capítulo 434. "La Botica de la Turmabuela"



Sonando: TROUBLE IN THE MESSAGE CENTER (Blur)


Desde hace un tiempo hay gente que se queja de que mi blog no se lee bien, entre los lectores que más me han insistido con el tema están Carlos T. y C. Turmo. Como de costumbre he sudado de sus quejas, pero por suerte para vosotros alguien da una solución (para no desvelar la identidad diremos que ha sido C.T.) copio y pego:



Pues ya está, aquí teneis el briconsejo de la semana, el truco art attack, el remedio de la abuela o como cojones querais llamarlo. Gracias a está inestimable aportación C.T. acaba de ser nombrado "defensor del lector de Puro Calling". No se me ocurre nadie mejor que..., bueno, si, se me ocurre alguien mejor, se me ocurre mucha gente mejor, de hecho conozco amebas más capacitadas que C.T. para defender los derechos de los lectores de Puro Calling, pero él es el único disponible y aparte, no nos engañemos, en esta dictadura que es mi blog, tampoco es que tengais muchos derechos.

Puro_Trap. Indexado.

viernes, 17 de enero de 2014

Capítulo 429. "San Cucufato"



Sonando: SAN CUCUFATO (Javier Krahe)

"San Cucufato, te enciendo esta vela.
Devuélveme el pudor,hace un frío que pela.
San Cucufato los cojones te ato,
si no me lo devuelves, no te los desato"


Ayer estuvimos comentando en el trabajo sobre San Cucufato (lo normal que se discute en el trabajo) y la Srta. VollDamm me sugirió que publicará un capítulo en el blog, y como ahora lo publico todo pues adelante, aquí teneis otro capítulo de relleno.

"San Cucufato, San Cucufato, los cojones yo te ato, si no me devuelves lo que busco no te los desato", es una invocación que se hace a San Cucufato mientras anudas algo (no es imprescindible que sean los testítulos de alguien) para que aparezca algún enser que no encuentras. Yo había oido algo de esa leyenda, pero la verdad es que ni recordaba que fuera San Cucufato ni sabia que existia una invocación, pero por lo visto por aquí casi todos (o mejor dicho todas) lo conocian.

Como soy un científico, decidí ponerlo a prueba, precisamente en ese momento estaba buscando un mail, y pensé que qué mejor manera de hacerlo que pidiendo ayuda a San Cucufato ya que utilizando el buscador no aparecia. Até la manga de la chaqueta e hice la invocación ante la mirada sorprendida de mis compañ..., bueno no, no me miraron con cara de sorpresa, ya están acostumbrados a estas cosas. La invocación estaba hecha y el mail... ¡¡apareció!!..., ¿un milagro?, no, milagro no. Buscando con el buscador seguia sin aparecer por lo que tuve que bucear 20 minutos en la carpeta hasta encontrarlo, o sea que San Cucufato no había sido de mucha ayuda.
Yo esperaba alguna señal divina cuando até la manga, ya no pedia que me saltara un pop-up con el mail que buscaba, pero joder, ¡por lo menos una pista de en que fecha tenia que buscar!. Aquí veo tres opciones, o que lo de San Cucufato sea una mania absurda (¿quien lo diria?), que Cucu (ya hay confianza) no sea muy bueno en temas informáticos o que le hayan atado en tantas ocasiones las pelotas que ahora le mola.

En cualquier caso no me voy a rendir, mañana le daré una segunda oportunidad a San Cucufato. Tenemos el cumpleaños de Clara y cuando Carlos Turmo cuente uno de sus chistes le ataré la lengua y no desharé el nudo hasta que le encuentre la gracia.

Puro_Trap. Atando y desatando.

miércoles, 8 de enero de 2014

Capítulo 421. "Mira!, un Ovni!"



Sonando: STARMAN (David Bowie)


Hoy el diario Sport informa que ayer se vio un OVNI durante un partido en el estadio del Werder Bremen, y en la noticia habla de “presunto OVNI”. No, amigos del Sport, mal dicho, parece confirmado que se vio algo ya que se llegó a cerrar el espacio aereo…, por lo que la palabra “presunto” es completamente errónea (a no ser que la noticia la escribiera un portugués y se refiriera a un objeto forrado de jamón), otra cosa es que estemos hablando de seres de otro planeta.

Un OVNI es un “Objeto Volador No Identificado”, lo que no quiere decir que sea una nave espacial, puede ser un pájaro, un avión despistado o Carlos Turmo…, eso no se sabe, se puede hablar de “presunta nave extraterrestre” pero no de “presunto OVNI”. De hecho en el caso contrario, si un día, en la terraza de vuestra casa, aterriza una nave espacial de otro planeta, cuando llameis por teléfono entre gritos de terror histéricos a las autoridades, acordaros de que no es un OVNI. Sabréis con toda certeza de que se trata, en todo caso será un OVI (Objeto Volador Identificado), ¿entendido?, ¿os queda claro?..., pues nada, me tomo otra pastilla.

Puro_Trap. ONVI (Objeto No Volador Identificado)

domingo, 29 de diciembre de 2013

Capítulo 411. "Mundial de Villancicos: La Crónica"



Sonando: EL TRUCO DE LOS CHRISTMAS (Montserrat Cabellera)


Rufo dijo ayer algo así como: "siempre parece que no va a venir nadie y al final es un festival", y tenia razón, de una manera o de otra, el campeonato mundial de villancicos del Linea Uno siempre acaba siendo memorable.
Ayer cedí mi testigo de presentador a Angel que, he de decirlo, iba más preparado que yo en su día, llevaba unas tarjetas con lo que tenia que ir diciendo apuntado. El año pasado yo, no solo iba sin tarjetas, sino que no tenia mucha idea de como funcionaba el tema, de hecho lo primero que hice cuando cogí el micro fue gritarle a Aleix "oye, ¿esto como funciona?". Angel hizo una gran presentación, me quedo con su frase completamente verídica: "el campeonato mundial de villancicos casi nunca lo gana quien más lo merece y a veces ni siquiera quien tiene más puntos", todo esto entre gritos constantes de "tongo, tongo" (otro clásico).

Fuimos cinco grupos participantes ayer (en orden de actuación según sorteo): Montserrat Cabellera, Los Gremlises, Los Flying Dildos, El Monstruo y The Faltones and the Faltonettes (estos eramos nosotros).

Empezó Montserrat Cabellera, que no era más que un tipo con peluca, gafas de sol y un estetoscopio (y que se parecia peligrosamente al autor del tema "Ojo, Ojete, Ojo"), que puso de fondo el "Seven Nation Army" de White Stripes, y cantó el tema "El Truco de los Christmas", con una letra bastante pornográfica y metiéndonos mano a Turmo y a mi que estábamos en primera fila (inconscientes que somos). Una actuación memorable que puso el listón muy alto..., quizá demasiado para los que vinimos después.

Siguieron Los Gremlises, una pareja que se decidió a actuar a última hora y compuso allí mismo una versión de "Pero mira como beben los peces en el rio" titulada "Gremlises". También es todo un clásico que alguien componga una canción en el bar y actue a última hora.

Los Flying Dildos son un grupo clásico en el mundial, aunque siempre variando la formación. Siempre se suelen preparar muy bien la actuación aunque esta vez cometieron la osadia de presentarse con 2 guitarras, bajo y bateria (electrónica) y sin poder hacer una prueba de sonido en condiciones, vamos que ellos mismos no se escuchaban (de esto podemos contar unas cuantas cosas los Puteados del Sistema). Además el cantante cantó con un megáfono con lo que practicamente no se le entendia nada, hicieron una versión del "Fire, Water, Burn" de los Bloodhound Gang.

El siguiente fue otro viejo conocido, El Monstruo. Aleix puso una canción y apareció el Monstruo desde el fondo del bar, con gafas de sol y caminando al escenario al ritmo de la música y saludando a los asistentes. Cuando llegó al micro dijo que iba a cantar "Abajaban los pastores 2" (el año pasado cantó "Abajaban los pastores"). Comentó algo así como que este año la canción era "Abajaban los Pastores 2" porque había hecho esa presentación que el año pasado no hizo pero que el tema que iba a cantarnos era el mismo que cantó el año anterior, con dos cojones. Eso tendrian que hacer algunos en Eurovisión, llevar cada año la misma canción hasta que ganen por cansinos. La letra ya nos la sabiamos y todo el bar cantó.

Nos tocaba a nosotros, nuestro tema estaba compuesto por Aleix y mi hermano Luis, era una versión del "500 Miles" de los Proclaimers y consistia basicamente en atacar al resto de los participantes. Éramos Aleix a la voz, mi hermano bajo y voz, Maite y Cristina coros y yo guitarra. El tema no lo habiamos ensayado, por lo que claro, yo lo toqué a la velocidad habitual que lo tocamos los Puteados del Sistema y que, parece ser, era un poco acelerada para lo que esperaba Aleix. Igualmente salió muy bien, o por lo menos a mi me lo pareció.

Llegó el momento de las votaciones, Angel explicó la mecánica muy pormenorizadamente para evitar incidentes como los de algún año anterior. Cada équipo tenia que elegir los tres grupos que más le habian gustado dándoles 3, 2 y 1 punto. Angel recibió las votaciones, en un prinpio iba a leer directamente la clasificación pero finalmente lo hizo tipo Eurovisión leyendo cada votación. Aquí el sistema del año pasado fue mejor, yo fui leyendo cada votación mientras una ayudante apuntaba los puntos en una cartulina que pusimos junto al escenario con lo que le dimos bastante emoción.
The Faltones casi conseguimos hacer un Remedios Amaya, o sea, 0 points, pero al final recibimos 2 puntos. Los penúltimos fueron los Flying Dildos, después empatados a puntos El Monstruo y Los Gremlises y ganador incontestable Montserrat Cabellera. Cuando se proclamó el vencedor volvieron a haber gritos de "tongo, tongo" insistentes, aunque los deciamos por mantener la tradición, creo que todos sabiamos que Montserrat Cabellera nos había barrido literalmente. Como cada año el ganador repite actuación esta vez mucho más desmadrada (si eso es posible) que la primera vez.

Después de la actuación se entregó el jamón al ganador que, como de costumbre, no podía salir del bar, por lo que allí mismo empezó a cortar lonchas para repartir a los asistentes. Este año más que cortar el jamón, lo que se le hizo fue una especie de trinchamiento salvaje, al final casi todo el bar pasó por la mesa a cortar y aquello casi fue un mundial de "a ver quien lo corta peor".

Puro_Trap. Tongo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Capítulo 382. "Dublín día 3: Volvemos"



Sonando: DIRTY OLD TOWN (The Pogues)


Practicamente nos acabábamos de ir la cama y ya estábamos en pie. Nuestro último día en Dublín fue realmente corto, a las 10 de la mañana nos íbamos. Me desperté el primero, como siempre, y disfruté de una deliciosa ducha con agua fria, para que me fuera acostumbrando a la temperatura de fuera. Bajé a pagar mientras Turmo se desperezaba, cuando subí nos despedimos de Carol (que se quedó unas horas más vegetando) y nos fuimos a la parada del autobus, que llegaba justo cuando saliamos a la calle. A plena luz del día pudimos contemplar la playa completamente congelada.
Llegamos al aeropuerto y pasamos el control de seguridad donde me quitaron el desodorante, curioso ya que ese mismo recipiente pasó el control de la ida y ahora volvía más vacio... . Dentro no vimos pantallas de información de los vuelos, teniamos que escoger ir a la izquierda o a la derecha, elegimos la izquierda. Cuando llegamos a la puerta 420 vimos la pantalla donde decía que nuestro vuelo estaba en la puerta 105, efectivamente en la otra punta del aeropuerto. Recorrimos tooooodo el aeropuerto hasta la puerta 105 donde ya había cola para el vuelo.
Nos tomamos un café, y nos pusimos una cola, para mi decepción esta vez no hicieron la comprobación de las maletas que es la parte más divertida de volar con Ryanair. Con la imagen triste de Carlos Turmo dormitando y un tipo peinado como Neymar acababa el viaje..., ¿habrá próxima?... habrá.

Puro_Trap. Bye Bye England.

lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo 381. "Dublín día 2: Fail"



Sonando: MOLLY MALONE (The Dubliners)


Hubo que madrugar, una vez más. Como Turma llegó más tarde no le toqué los huevos... de momento. Me duché e intenté desayunar, digo intenté porque la leche venia en unas mini tarrinas de medida lamentable, juntando cuatro no llené ni un cuarto de la taza... . Tras un buen rato de aburrimiento decidí despertar a Turmo a base de patadas en los cojones (a él le gustan), al poco llegó Carol con viandas con lo que acabamos desayunando medio decentemente.

Tenia que pasarnos a recoger la amiga Dorotheeeeee que parece que no era muy dada a despertarse pronto. Mientras espérabamos aproveché para salir a la calle y hacer un reportaje fotográfico de todo el pueblo, esto lo hice parándome en la puerta, haciendo una foto a la izquierda y otra  la derecha..., vamos que el pueblo no era más que una puta calle.

Por fin llega Dorotheeeeee en coche con la señora de la casa donde vive al volante. Llegamos a Enfield, un pueblo el doble de grande que Johnstone Bridge, o sea que en vez de una puta calle tenia dos..., eso si, en dos calles había 3 pubs, bieeeen Irlanda, bien. Habiamos llegado tarde, el autobus se había largado y el próximo tardaba como una hora, primer "fail" del día. Como la estación de tren estaba allí mismo (de hecho, dado el tamaño del pueblo, todo estaba allí mismo) miramos horarios y precios, el tren salia aun más tarde y costaba mucho más caro, tras una larga deliberación decidimos seguir con el plan inicial. Como teniamos rato, decidimos dejar a Dorotheeeeeeeee castigada en la parada del bus cuidando las bolsas y nos fuimos de visita turística por el pueblo. Por la calle había gente con gorros de Papa Noel, cantando villancicos, por si esto no fuera suficiente castigo, se dedicaban a extorsionar a los transeuntes bajo la amenaza de no parar de cantar a no ser que se les diera dinero, por suerte como nosotros venimos de un pais que venera a gentuza como Bisbal, La Oreja de Van Gogh o King Africa estamos acostumbrados a las mierdas musicales y unos villancicos desafinados en inglés nos suenan a gloria en comparación a estos sujetos. En 5 minutos habíamos llegado al final del pueblo donde debía de haber una colonia de barceloneses, ya que vimos un cartel en catalán que decía "Cul de sac" (no entendimos muy bien a que venia) y una pizzeria dedicada a un ex-delantero del Barça (Pizzicheria se llamaba).

Volvimos junto a Dorotheeeee que seguia en la parada sólo acompañada por una señora. Antes de la hora apareció un bus (los horarios de los buses irlandeses son los padres), el señor se paró en la parada, abrió la puerta y nos dijo que tenia tres plazas..., eramos cuatro, después de un pequeño debate Dorotheeeee se ofreció a sacrificarse y nos dispusimos a subir Turmo, Carol y yo, cuando estoy pagando el señor del bus nos dice que sólo tiene dos sitios libres..., en ese momento nos damos cuenta que la señora que estaba en la parada después de nosotros había aprovechado nuestro momento de duda para colarse..., a base de golpes estábamos aprendiendo que los irlandeses son como los españoles de Inglaterra. Paralelamente había llegado otro autobus al que Dorotheé había subido y que había arrancado chirriando rueda, vamos que los tres únicos que íbamos a subir al bus fuimos los tres únicos que nos quedamos en tierra (epic fail).
Allí estábamos, en aquel pueblo bicallejero como náufragos esperando el rescate. Carlos Turmo (que como todo el mundo sabe tiene la vejiga pequeña) fue a mear, primero fue lejos, luego más lejos y después desapareció de nuestra vista..., desgraciadamente volvió. Vino una señora anciana de unos 700 años que tardó varios minutos en bajar del coche que la traia y que nos empezó a hablar de bananas. Por suerte no tardó mucho en aparecer otro bus, se abrió la puerta fuimos a coger las maletas y... what the fuck!, la señora de 700 años con problemas de movilidad ya estaba en el autobus sentada, subimos al bus con la firme decisión de, en caso de no haber billetes, buscar a la señora y apalizarla..., por suerte para la paz anglo-española había sitio de sobra y ocupamos dos asientos cada uno... por joder.

Llegamos a Dublín, y lo primero que hizo nuestra guia fue entrar a una oficina de turismo a preguntar por donde había que ir al hotel. Pillamos el autobus, yo me iba fijando y tenia muy claro que el hotel estaba haciendo esquina y que se veia bastante, aun así, acabamos pensando que nos lo habiamos pasado y nos bajamos... antes de tiempo (otro fail). Vimos un centro comercial y Carol y yo entramos a preguntar, pero ningún puto irlandes de los cojones sabía donde estaba el hotel..., vimos un ordenador de aquellos para conectarse a internet unos minutos por un euro, lo hicimos. A duras penas conseguimos cargar el google maps (velocidad absurda) y ver donde estábamos, intentamos buscar la dirección exacta, pero a día de hoy, dos meses después, estoy seguro que no ha cargado la página todavia..., no fuimos viendo la inutilidad del tema, ahora sabíamos que todavía nos quedaba un trecho por recorrer.
Después de un buen rato caminando llegamos al hotel donde, efectivamente, había una parada de bus justo en la puerta, y la del bus del aeropuerto también. En el hotel nos atendió una recepcionista guapa y simpática que hablaba el mejor inglés de toda Irlanda..., vamos que era española. Nos llevaron a nuestras habitaciones donde teniamos unas maravillosas vistas a un cementerio por un lado y al mar por otro..., y donde veiamos el "Dart", un tren que hay en Dublín y que según nuestra guia experta no existia.

Cogimos el bus hacía el centro, el plan era visitar la carcel de Kilmainham, un lugar que tenia ganas de ver porque seguro que hubo muchos presos y algunos se reformaron. En el bus, una vez más, nos pasamos la parada, decidimos que mejor iriamos a comer y luego iriamos a nuestra visita turística. Nos metimos en un sitio de comida rápida extraño donde a Carol y a mi, después de hacer el pedido, nos dieron una especie de mando a distancia que, en teoria, se encenderia y empezaría a vibrar cuando nuestro pedido estuviera a punto, a Turmo no, a él con tal de no verle el careto más le dieron el pedido al momento. El pedido tardó una eternidad, no se si es que lo traian en uno de esos buses con horarios extraños o es que se lo estaban bajando de esa internet tan rápida, el caso es que valió la pena la espera porque lo que nos vino fue una pizzaca enorme que fuimos incapaces de acabar..., de hecho Carol se guardó unos cuantos trozos para una emergencia (sabia decisión). Acabamos y volvimos a otra oficina de turismo, una diferente, para que no se quedaran con nuestra cara supongo, preguntamos la manera más rápida de ir a la carcel, nos dijeron que la manera más rápida era matando a alguien..., después especificamos que queriamos ir a una carcel en concreto a hacer turismo y muy amablemente nos informaron de que la carcel cerraba a las 17.00..., y faltaban como 15 minutos (MEGAFAIL).

¿Que hacer ahora?, Carol propuso ir al "Temple Bar", que no sabiamos que era, pero como incluia la palabra "Bar" aceptamos. Por el camino alguna estatua fue tuneada y compramos algunos "suveniles". Llegamos al "Temple Bar" que, efectivamente era un bar, pero que además daba nombre a todo un barrio lleno de pubs. Entramos y el sitio estaba lleno, había unos señores tocando canciones típicas irlandesas y en la tele un partido de rugby. Haciendo turismo podemos ser muy torpes, pero cuando entramos en un bar la cosa cambía, hay nos movemos como nadie,  conseguimos un sitio en una esquina bien encarados a la tele y nos pusimos a ver el rugby como unos hooligans más mientras empezaban a caer pintas. La mayoria de gente iba con decoración navideña, incluso vimos una señora vestida de árbol de Navidad, y no es ironia, era una señora vestida de verde, con bolas navideñas colgando y una diadema con la estrella (estos ingleses...). Hablando con Carol salió el tema de que no sabiamos como era la canción de "Molly Malone" (la estatua de las tetas gordas), Carol fue al grupo y le dijo que había unos analfabetos españoles que no habian escuchado la canción nunca y, el grupo nos dedicó el tema. La noche iba degenerando (en nuestra linea), vimos a unos tipos que hacian una "Copa Trapatoni" irlandesa, esto es, un recorrido por 12 pubs, bebiendo en cada uno de ellos, llevaban hasta unas pegatinas que se iban colocando a medida que bebian en cada pub, enseguida nos propusieron hacer la ruta con ellos (empezaba allí) y nosotros aceptamos casi antes de que acabarán la frase..., por suerte (o por desgracía), todavía íbamos lo suficientemente sobrios para hacer cuentas, y vimos que la cosa era muy divertida si, pero que a 5 pavos por pinta en 12 pubs, la noche subia a 60 Eurazos mínimo..., o sea que acabamos declinando y haciendo la ruta a nuestra manera.
La siguiente parada fue el pub "Quay", donde había también un grupo tocando en directo..., la música que tocaban era mismamente la del "Sr. Lobo" (de los buenos tiempos) en acústico..., una vez más, con el local lleno conseguimos encontrar una mesa y seguir con nuestras pintas. Al poco rato llega nuestra amiga, la entrañable Dorotheeeee para unirse a la fiesta. Como Carlos Turmo tiene la inquietante afición de coleccionar etiquetas de "Estrella Damm" y llevarlas siempre encima, nos dedicamos a etiquetar todos los vasos y botellas de la mesa, era nuestra manera de conquistar el pais. Como no, aquí se nos pegaron otros tios extraños que enseguida nos empezaron a hablar de lo fantástico que es el Barça, un comentario que nos dicen en todos los viajes a los que vamos, cosa que le encanta tanto a Carol (madridista la pobrecica) como a Carlos Turmo (que no le gusta el futbol y por lo tanto es del Espanyol). Como no al poco rato eramos los mejores amigos del mundo, cantamos, bailamos y nos fuimos al siguiente pub del que no recuerdo el nombre.
En el pub sin nombre se nos pegaron otro grupo de irlandeses que querian conocer a unos tipos tan interesantes como Carlos Turmo y yo, ese era su principal motivo para acercarse, lo de querer ligarse a nuestras amigas no era importante. La charla fue derivando al futbol, donde un irlandes pequeñito empezó a decir que Irlanda se calzaria a España en la Eurocopa..., cosa que degeneró en un debate acalorado que culminó conmigo gritando "IRELAND IS NOTHING, IRELAND IS SHIT" (que viene a significar que "Irlanda son simpáticos") mientras Carol me agarraba del brazo y me decía "¡que estamos en Irlanda!", mentira, aquello es Inglaterra, lo sabe todo el mundo. El caso es que aquellos 10 tios pensaron que no serian capaces de reducir a un tipo tan fornido y no nos mataron (o eso o pensaron que si nos mataban perderian puntos para ligarse a nuestras amigas). En este punto, que empezaba a ser una emergencia, Carol sacó los trozos de pizza que guardaba y nos alimentamos un poco. Continuamos con las pintas y acabamos saliendo juntos en dirección al siguiente garito. Nos propusieron un sitio pero Carlos y yo nos negamos, queriamos culminar la noche en el bar de Phil, intentaron convencernos pero nos mantuvimos firmes. Uno de los tipos que venia con nosotros me dijo que hablaba muy bien el inglés, señal de que el pedal empezaba a ser importante ya. Llegamos al bar de Phil (que se llama Bruxelles), había cola para entrar, aun así no nos rendimos y nos pusimos en ella, la cosa iba avanzando rápido, aun así Dorotheeeee y el irlandes que creia que hablaba bien se largaron cuando estábamos a punto de entrar.
El local dentro estaba lleno, había muchas salas y la música que se escuchaba en todas ellas era buena. Nos quedamos en una de ellas y continuamos pidiendo pintas. Apoyados en la barra había dos señores mayores, muy borrachos y vestidos con los colores de los equipos de rugby que habían estado jugando esa tarde, uno de ellos empieza a hacernos gestos ofensivos, al poco rato su acompañante empieza a echarle bronca, el tipo de los gestos ofensivos viene hacía nosotros y nos da la mano, algo que estuvo haciendo el resto de la noche. Era bastante tarde, aproximadamente estábamos en la hora "Greenpeace" y Turmo y yo hicimos lo que habíamos venido a hacer. Entre pintas, bailoteos y saludos a los señores borrachos del rugby se nos hizo la hora de salir, la sala cerraba y nos largaron a la calle, allí aun tuvimos tiempo de hacernos unas cuantas fotos con Phil.

Tocaba volver, no costó tanto como pensábamos, esta vez encontramos el bus nocturno (era el 7N) bastante rápido, y nos bajamos en la parada correcta aunque estuvimos bastante cerca de pasárnosla de largo..., subimos a la habitación y nos fuimos a la cama con la sensación de que el mayor "fail" era que se nos acababa el tiempo en Irlanda.

Puro_Trap. Dubliner.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Capítulo 380. "Dublín día 1: Que no nos engañen, que nos digan la verdad"



Sonando: BAD REPUTATION (Thin Lizzy)


Tres horas, eso es lo que había dormido cuando mi movil empezó a cantar "Preparado para el rock'n'roll", eran las 4:30, una hora que aunque ninguno de vosotros lo hayais comprobado, existe... y duele. He de decir que ya es toda una tradición que mis viajes alcohólicos empiecen con un madrugón indecente, pero esto no quiere decir que me haga mucha ilusión, y menos cuando la perspectiva es encontrarse con Carlos Turmo.
Salí de casa con una mochila y bastante sobreabrigado, preparándome ya para lo que nos esperaba en Dublín que, según previsiones optimistas, era una temperatura de 4 Grados. Llegué a la estación de Clot con tiempo de sobra, el que llegó rozando el larguero fue Turmo, lástima porque durante bastante rato me había hecho la ilusión de que perdería el avión. En el tren Turmo me explicó del primer imprevisto del viaje, resulta que la casa donde íbamos a alojarnos no iba a estar libre ya que el señor de la casa tenia mania a los españoles o algo así y Carol había tenido que reservarnos una habitación.

Llegamos al aeropuerto cuando vamos a subir a la cinta transportadora que lleva desde la estación de tren a la terminal, vemos que esta no existe, aquí fue la primera vez que dijimos aquello de "que no nos engañen que nos digan la verdad" (QNNEQNDLV), frase que se repitió en diversas ocasiones durante este día.
En la terminal, sin mirar pantallas ni informarnos de nada, nos metemos directamente en el primer control que vemos, ¡viviendo al límite!. Pasamos el arco detector de metales y vamos al control de pasaportes, Turmo pasa por el control donde está el poli inteligente y yo paso por donde estaba la poli que estaba buena. En las pantallas no nos ponía cual era nuestra puerta de embarque, ¡puerta sorpresa!. Vimos que en una de las puertas había una concentración de murciélagos, o como las llaman en Ryanair, azafatas..., o sea que dedujimos (deduje, recordemos que me acompañaba Carlos Turmo) que aquella debía de ser nuestra puerta. Mientras estábamos en la cola vimos pasar a un grupo de kinkis vestidos de pilotos, estaba a punto de poner mi vida en manos de unos tipos con los que no me montaría ni en un ascensor, fantástico. A mi lado tenía a la gente que había pagado un billete preferente. Tener una entrada preferente en Ryanair es equiparable a tener un palco vip en el campo del Alcoyano.

Subimos al avión, en esos asientos tan amplios que nos pone Ryanair. Me puse al lado de la ventanilla, se me ocurrió darle un golpecito bromeando que me sirvió para comprobar que la ventana era de plástico, seguridad ante todo amigos. Una vez en el aire, comprobamos que la tierra se ve igual que en el google maps pero nos sorprende comprobar que los nombres no están escritos (QNNEQNDLV), ¿quiere decir eso que hay un tipo que se dedica a escribirlos desde un ordenador?, este descubrimiento fue para mi una decepción similar al día que descubri que los mensajes de "Proxima estació..." del metro de Barcelona estaban grabados cuando yo siempre había estado convencido de que había locutores en cada vagón.
Descubrí que estábamos sobrevolando Irlanda cuando vi aparecer de la nada a un azafato pelirrojo que hasta ese momento no había visto, deduje que o bien no había salido en todo el viaje o bien era el azafato moreno que al sobrevolar tierras irlandesas sufre una transformación..., evidentemente me parece mucho más factible la segunda opción. Cuando por fin llegamos y el avión aterrizó, sono una trompeta triunfadora y los espectadores se arrancaron a aplaudir..., esto que parece otra parida, no lo es, pasó... .
Llegamos una hora tarde, a las 10:40, cuando en el billete ponia las 9:40..., eso si, los irlandeses, muy hábiles ellos, retrasaron todos los relojes una hora para que no nos diéramos cuenta (QNNEQNDLV). En el aeropuerto había restos de nieve y la temperatura era de cero grados, ni frio ni calor, una broma que nunca ha hecho nadie... .

Cuando llegamos al aeropuerto nuestra primera sorpresa es que todos los carteles estaban en dos idiomas, en inglés y en otro idioma extraño que dedujimos (acertadamente) que era "élfico", no podía esperar a estar en un pub y utilizar la única palabra que se decir en élfico: "eldelbar", que significa "camarero". La zona de control de pasaportes era muy curiosa, había un cartel de wifi gratís, al lado de un cartel de "prohibido utilizar moviles" (QNNEQNDLV). Fuimos a buscar el bus, y pillamos el primero que encontramos, Turmo saco un billete para dos y nos vendieron un ticket "familiar", estupendo, llego a Irlanda y estos hijos de puta me dicen que soy familiar de Carlos Turmo... . Entramos en el bus que era de dos pisos, primero íbamos a quedarnos abajo pero decidimos subir al piso de arriba donde descubrimos que estos autobuses tienen una tele arriba que muestra el piso de abajo. Carlos llamó a Carol que nos dijo que nos bajáramos en el centro y la esperáramos en el pirulo..., instrucciones que a primera vista podrian parecer confusas pero que en la realidad fueron tremendamente efectivas. El pirulo se veia desde casi cualquier punto, nos bajamos en la parada que nos pareció y fuimos andando, efectivamente más tarde vimos que justo por enfrente pasaban autobuses iguales a los que habíamos dejado. De camino al pirulo, nos encontramos con James Joyce, no con el señor que ha estas alturas debe de ser un zombi, sino con su estatua, donde me hice una foto curiosa en mi, ya que yo miraba a la cámara y la estatua al Valhalla. Cuando llegamos al pirulo, Carol llamó diciendo que tardaría un poco, por lo que decidimos hacer un desayuno típico irlandes, en un sitio de allí que se llama Mc Donalds. Mi previsión de ropa había sido bastante correcta, pero tuve un pequeño fallo, los pies. Después de desayunar y mientras esperábamos a Carol, fui al lavabo a equiparme con una doble capa calcetinera que cumplió con su función excelentemente.

Llegó Carol, de las primeras cosas que le preguntamos era que era esa extraña segunda lengua, nos explicó que era "gaélico" y que no lo hablaba casi nadie..., una explicación que no molaba tanto como la nuestra y no aceptamos, por lo que la segunda lengua de Irlanda, hasta que alguien nos de una explicación más molona, continua siendo el "élfico". Volvimos a salir a la calle, no sin que antes Carol aprovechara un vale de café gratís que nos habian dado en el McDonalds. Antes de empezar la ruta, nuestra guia, nos hizo pasar por la oficina de turismo para informarse..., ¡vaya guia!.

Pasamos por varias estatuas, una de un señor con los brazos abiertos que parecía estar protestando un fuera de juego, otra de un tipo con los brazos cruzados que parecía estar diciendo "ahora me enfado y no respiro" o una de un tipo con capa que dedujimos que era un superheroe irlandés. Cruzamos por uno de los numerosos puentes que hay en Dublin y que atraviesan el rio "Liffey", que se pronuncia "Lifi" y que me parece un nombre muy poco serio. Descubrimos que en Dublín el funcionamiento de los semaforos es diferente, allí se cruza cuando está en rojo, no tardamos mucho en acostumbrarnos y  adoptar las costumbres de los nativos.
Entramos en el colegio donde estudio la chica de Matrix, el "Trinity College", nada más entrar vimos como a una chica le salian volando todos los apuntes, como buenos caballeros españoles corrimos a ayu... no cuela, ¿verdad?, en realidad nos quedamos parados descojonándonos. Por lo visto en el "Trinity College", hay un libro enorme, "El Libro de Kells", del año 800 manuscrito por monjes, una cosa interesante para ver, pero cuando supimos que cobraban para verlo pensamos que casi mejor me lo bajo para el e-book como si fuera un libro de Lucia Etxebarria.
La siguiente parada era una de las estatuas más míticas de Dublin la de Molly Malone. Pregunté a nuestra experta que había hecho esta chica para tener una estatua su explicación fue "bueno vendia pescado...", le dijé a Carol que no me parecía una gran azaña y añadió "...y también tenia las tetas grandes", ¡ah!, alerta, este si que me parece el mejor motivo del mundo para hacer una estatua, de hecho con la delantera que tenia esa estatua, Brasil no hubiera perdido el mundial. La estatua tenia una canción, "Molly Malone", y por lo visto hay grupos de frikis irlandeses que visitan la estatua y cantan la canción. El Domingo investigué un poco más sobre el tema y leí que la estatua era en honor de la canción, pero no me lo creí, me quedo con la explicación de las tetas gordas.
Bajamos por una calle comercial, repleta de músicos callejeros, algunos sonaban muy bien, otros merecian la muerte. Llegamos a la puerta del pub "Bruxelles", donde está la estatua de bronce del mítico Phil Lynnot, bajista de Thin Lizzy. Nos hicimos unas fotos y comprobamos que Phil, a pesar de ser una estatua tenia un movil de última generación. También tuvimos tiempo de hacer un poco de "callejeros viajeros" y presenciamos un arresto policial, por desgracia no arrestaron a Carlos Turmo. Continuamos avanzando entre gente, músicos, y estatuas humanas con palomas encima, la siguiente parada era un centro comercial supertípico que parece ser que es visita obligada cuando vas a Dublín..., bueno no, es que Carol necesitaba unos guantes y nos metimos en el primer sitio que vimos, un centro comercial que por dentro tenia la misma estética que las tiendas del Oktoberfest, pero sin cerveza ni alemanas.

Lo siguiente era St. Stephens Park, que como su propio nombre indica es una carniceria. Lo más llamativo del parque era el lago que estaba parcialmente congelado, también vimos que había un señor con palomas encima, este no era una estatua humana o por lo menos era una estatua que se movia. Al salir Carol nos contó la leyenda de por qué las puertas de las casas del barrio son de colores diferentes, se dice que es para que, cuando los señores volvian borrachos, se metieran en la casa correcta... ¡cuantos años de adelanto nos llevan en Irlanda!. El siguiente objetivo era la estatua de Oscar Wilde, pasamos por un cementerio del año 1693 donde no pudimos enterrar a Turmo ya que había rejas. Nuestra guia, la verdad es que muy situada no estaba, acabó preguntando como llegar al "Merrion Park" (que es donde está la estatua). El parque estaba muy cerca, era bastante pequeño pero aun así no encontrábamos la estatua, lo que si encontramos fue un parque infantil donde, como no, hicimos un poco el monguer. Carol, una vez más, acabó preguntando donde estaba la estatua que, muy escondida, tampoco estaba.
La estatua era bastante simpática, representa a Oscar Wilde recostado en una roca con pose chulesca. Oscar Wilde también tenia un movil molón, además de un sombrero y unas gafas de sol con luces, todo un adelantado a su tiempo.

Empezaba a llegar la hora de que Carol regresará al bonito pueblo de "Enfield hasta el fin". Fuimos de camino a la única visita cultural que realmente nos interesaba, la fábrica de Guinness. De camino visitamos la catedral de "Christ Church", por fuera claro, Carol nos explicó que por allí estaba un museo vikingo, una posible visita interesante para otra vez. En la catedral nos separamos y lo primero que hicimos fue ir a comer algo. Nos paramos en una pizzeria donde comimos unas porciones bastante rancias mientras nos preguntábamos que coño era un bote con un liquido transparente, no llegamos a averiguar que era, en el envase sólo había un letrerito con el nombre del dueño, un elfo llamado Vinager.

Encontrar la Guinnes no fue excesivamente complicado, basicamente porque no es una fábrica, es practicamente un barrio. La visita iba con audioguia, rogamos que nos la dieran en inglés, pero sólo les quedaban en castellano. El cacharro era como un mando a distancia, pero por más que le bajaba el volumen seguia escuchando a Turmo. La visita comenzaba con el contrato de arrendamiento de los terrenos de la factoria, según parecía al señor alcalde de Dublin de finales del siglo XVIII le pareció un negocio fantástico arrendar los terrenos por un montante de 45 libras al año durante unos 9000 años, un lince el tio. Durante el recorrido nos iban explicando como se hacía la cerveza, la distribución, campañas de publicidad, cada planta un tema..., también había una cata de Guinness, con una explicación pormenorizada de como se debía comprobar el color, sabor, olor y hasta el sonido..., algo que hubiéramos seguido paso a paso si no fuera porque nos bebimos la pinta antes de que llegara la explicación (y practicamente antes de que llegara al vaso). Había como 7 u 8 pisos, la verdad es que el trayecto era interesante pero largo, por suerte sabiamos que al final del camino estaba el Gravity Bar donde teniamos una pinta perfecta esperándonos. El bar era una estancia con forma circular y paredes de cristal que permitia una vista espectacular de Dublín. Pedimos la pinta, vemos que el señor no nos llena el vaso del todo, aun así no dije nada y fui a por él, el camarero me detiene diciéndome "alto ahí hijo de puta" (lo dijo en inglés por lo que igual la traducción no es exacta), al parecer la pinta se debe dejar reposar dos minutos y después se rellena quedando la pinta perfecta. El sitio era cojonudo, la cerveza estaba de puta madre y había wi-fi (sólo para mi, el loser de Turmo no pudo conectar) pero Carol rompió el encanto llamando para apremiarnos, ya que por lo visto sólo teniamos 3 buses que nos llevaran a su pueblo, el primero el 115 que salia a las 17.30 desde el centro de la ciudad y al que, salvo milagro, ibamos justos para llegar, el segundo un 20 que salia a las 18.00 desde la estación de Heuston muy cerca de donde estábamos y por último otro 115 que salia a las 19.00. Hicimos una visita rápida a la tienda de regalos y nos fuimos a la que parecía la mejor opción, el 20 que salia a las 18.00.
Que la estación de Heuston estuviera cerca no quería decir que supiéramos llegar, sabia, por lo menos que tenia que llegar al rio, o sea que fuimos directos hacía allí. Una vez llegamos, como no sabiamos si había que ir a la izquierda o a la derecha, decidimos preguntar a una chica que pasaba por allí, sus indicaciones fueron inquietantemente exactas: "caminad 7 minutos en linea recta hacía allí y llegareis". Como somos así de puñeteros (o de hijos de puta), decidimos controlar el tiempo exacto que tardábamos y, si no tardábamos 7 minutos exactos, buscar a esa chica por todo Dublín y pegarle una paliza (así hacemos las cosas en mi barrio). Recorrimos la distancia, a paso normal, llegamos a un semáforo en el que estuvimos parados como 2 minutos, cruzamos y ya estábamos en Heuston, total: ¡¡¡ 7 MINUTOS !!!.
Después de este momento friky empezamos a buscar la parada del 20, que no aparecía por ningún sitio. Llamamos a Carol que nos aseguraba que estaba allí (QNNEQNDLV), rodeamos completamente la estación sin éxito fijándonos siempre en todos los buses que veiamos, ninguno de ellos era el 20 y ninguno de ellos iba dirección "Galway" (que es lo que nos indicó nuestra guia). Llegó la hora y en vistas del éxito decidimos que mejor no jugárnosla y nos largamos hacía la parada del centro, que estaba a tomar por culo.
Por el camino íbamos mirando todos los autobuses pero ninguno era el 20, eso sí, había miles de 145 que, en ocasiones, pasaban de 2 en 2. De camino vimos el puente de Santiago Calatrava, un señor que diseño una vez un puente y se dedico a construir uno igual en cada ciudad del mundo. Llegamos a las 18.35 a la parada, esta vez si que parecía que el bus era real, por lo menos estaba anunciado en la parada.

El bus llegó, tarde, algo que parece que es muy normal en Irlanda, después de subirnos a él nos dimos cuenta de otro pequeño problema, diminuto, minúsculo..., no teniamos ni puta idea de donde bajarnos. Llamando a Carol, intentó explicarnos más o menos que parada era..., Turmo intentaba conectar con el GPS sin mucho éxito y yo me pegaba a la ventana intentando ver los carteles de la carretera en la oscuridad.  Por aquellas casualidades de la vida, esta vez los consejos de nuestra guia funcionaron y llegamos al bonito pueblo de Enfield donde nos esperaba Carol, con el señor que nos odiaba y su hijo para llevarnos al, también bonito, pueblo de Johnstone Bridge.

Carol nos había reservado habitación en el único hotel del Johnstone Bridge, que también era el único pub, el camarero se llamaba Moe, por lo que enseguida el pub pasó a ser el bar de Moe y nos hicimos ilusiones de que, al igual que en el capítulo en que Barney deja de beber (frikismo Simpson), hubiera una barra como la de los bomberos que nos bajara directamente de nuestra habitación a la barra. Con las maletas a cuestas comenzamos nuestro periplo a la habitación, un sherpa vestido de camarero nos guiaba, no se si andamos horas, dias o semanas, lo único que se es que si tenia que volver borracho a la habitación no la encontraria ni en 100 años, no se puede negar que el hotel, pequeño no era. Llegamos a la habitación pero nuestro gozo en un pozo, no tenía una barra para deslizarse hasta el pub-
Por fin conseguimos dejar todas las cosas en la habitación e ir a lo que nos interesaba, el bar de Moe. En el hotel había una boda, una boda un poco extraña porque la gente ya había cenado y no vimos a nadie con una corbata atada en la cabeza, ni bailando la conga, ni pidiendo "Paquito el Chocolatero" al DJ, lo que si que viemos era un señor que se bebía los gintonics de 2 en 2 (e iba mandando a su señora a la barra a que le fuera a buscar más) y a Elvis, un curioso personaje, peinado al estilo del rey del rock y al que no se le entendía una mierda cuando hablaba. Empezaron a caer la pintas, las Guiness las servian tal y como nos habian enseñado en la fabrica, cosa que me sorprendió, pero así era, y no sólo eso, a cada uno de los establecimientos donde fuimos las servian igual, esperando a que la espuma subiera y rellenando después. Tras una interesante conversación con Carol en la que ella defendía que los irlandeses no eran ingleses (pobrecita) nuestro estómago decidió que era hora de comer algo. Debiamos elegir entre cenar algo en el pub o ir a la casa donde vivia Carol y donde no nos querian ni ver... evidentemente elegimos la segunda opción.
El camino a la casa no era muy largo, y menos cuando lo haces patinando sobre hielo como lo hicimos Carlos y yo. Antes de entrar fuimos a la puerta de al lado a saludar a su amiga alemana Dorotheeeeeeeee, con la que íbamos a quedar al día siguiente. Carol metió en el horno una pizza a la que añadió unas 6 toneladas de queso  mientras Turmo se conectaba al facebook y yo jugaba con el perro "Canelo". Este fue el único momento del viaje en el que bebimos algo que no fuera una guiness, ya que el señor tenia unas botellas de calsberg en la nevera que decidimos gorrear. La pizza ( o por lo menos los trozos de pizza diminutos que había entre el queso) estaba buena, y la devoramos con ansia. Carol insistió mucho en que teniamos que probar una especie de deconstrucción de pudding que había cocinado la señora de la casa..., intentamos dársela al perro pero Carol no nos dejó..., cuando lo probamos descubrimos que el pudding tenia un alto contenido alcohólico, por lo que lo comimos sin rechistar.
Era el momento de volver al bar de Moe, cuando llegamos allí la zona estaba desierta, pedimos algunas Guiness más y el sueño me empezó a vencer. No podía más con mi alma y Carol me guió a la habitación (era incapaz de recordar el camino), ellos se quedaron un rato más, se acabaron colando en la boda y haciéndose fotos con la novia y alguna pollada más, pero bueno, eso que lo cuenten ellos en su blog...

Puro_Trap. Esperando el 20.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Capítulo 377. "Donde dije digo, digo Dublín"



Sonando: THE SAINTS ARE COMING (U2 & Green Day)


Vale, lo admito, culpa mia, seguro que cuando habeis leido el pasado capítulo todos habeis pensado lo mismo: "¿y como coño este tio confia en el inutil de Carlos Turmo para hacer algo?", mierda, no caí.
Después de casi 400 capítulos, 6 años, 1 libro y miles de comentarios, por primera vez en la historia, el blog me ha servido para algo útil.
Resulta que mi anterior capítulo ha desatado una ristra de comentarios entre los que estaba uno de mi hermano, que, como hace poco viajó con Ryanair, tenia fresco el sistema y nos ha advertido que el seguro no era obligatorio, cierto. Para rematar, el pago él lo hizo con una cybertarjeta Mastercard de La Caixa (La Caixa, otra cosa que nunca estuve seguro que me sirviera para nada) con la que no le cobraban comisión. Total, después de alguna peripecia para cargar la cybertarjeta de mi hermano, hemos conseguido sacar el vuelo por el precio inicial de 99.96, vamos, 50 euretes por cabeza.
Aparte de a mi hermano Luis (que se ha ganado que le traigamos algo de Irlanda), agradezco muy especialmente el interes que se han tomado Nuria "Eklypse" y la mítica canaria Marisuka. En Irlanda pensaban que después del Ira la paz había llegado, mala cosa se les avecina... .

Puro_Trap. Habemus Calzoncillada.

Capítulo 376. "Rumbo a Dublín via Ryanair"



Sonando: MI RUMBA TARUMBA (Seguridad Social)


Aunque yo sea un tipo duro y Carlos Turmo un infraser, también tenemos nuestro corazoncito, por eso cuando una chica joven y guapa nos pide algo intentamos complacerla, y no, no nos han pedido un trio.

Resulta que Carol, ha hecho una pausa de una semana en su estancia irlandesa y el Lunes me dijo de quedar y, a pesar de intentar evitarlo por todos los medios, Carlos Turmo también vino. El plan iba a ser cena rápida, cervecita y a casa, que había que madrugar, la cosa se alargó ligeramente y acabé llegando a las 3 a casa.
El caso es que entre sangria y sangria, Carol se quejó amargamente de que después de más de un año en Irlanda no nos hubiéramos dignado a visitarla. El caso es que nos arrancó el compromiso de, en caso de encontrar vuelos a buen precio, ir un fin de semana a Irlanda a hacer una calzoncillada (era el principal objetivo del viaje).

Lo malo de conducir es que no puedo beber, por lo tanto no me emborracho y al día siguiente me acuerdo de las cosas que he prometido (sí, yo prometo hacer calzoncilladas estando sobrio). Busqué vuelos pero todos estaban excesivamente caros. Hoy se me ha ocurrido volver a mirar, he entrado en la web de Ryanair y había vuelos a 50 euros (en total 99,96 para dos)..., ¡bien!, rapidamente he contactado con Turma y hemos decidido que había que ir. Turmo ha mirado en Rumbo.es y allí teniamos los mismos vuelos a 77.96..., ¡fantástico!.
Carlos Turmo ha sido el encargado de sacar los billetes, por Rumbo.es claro está, se mete y cuando acepta..., gastos de gestión, 39 tazos, total 116.96. Como somos sucias ratas que nos vendemos al mejor postor decidimos pasar de Rumbo.es y volver a Ryanair. Misma operación y... mierda, Ryanair nos obliga a hacernos un seguro cada uno de 15 Euros, total 129.96. Ryanair perdió su oportunidad, volvemos a recuperar el rumbo (chist), al fin y al cabo 116.96 tampoco era caro, y mi límite de gasto era de 70 Euros. Cuando Turma va a pagar... ¡sorpresa!, 31 euros más por pagar con tarjeta (¿y como cojones esperaban que pagáramos sino?), total 147.96, esto ya tan barato no es. Ya un poco hasta los cojones volvemos a los amigos de Ryanair que, como no, también cobran por pagar con tarjeta cosa que hacía que los billetes subieran a 155 euros entre los dos. Aquí decidimos parar, yo ya superaba mi límite y ya temia que nos quisieran cobrar la gasolina del avión o los cubatas del piloto.

Carol lo hemos intentado, queriamos ir pero las tasas, seguros, gastos de gestión, etc..., nos lo impiden, ese finde posiblemente habrá calzoncillada sí..., pero no en Irlanda.

Puro_Trap. El irlandés errante.

domingo, 12 de junio de 2011

Capítulo 357. "#cartowembley día 2: Trafalgar Square, es Canaletes"

Sonando: LONDON'S BURNING (The Clash)


Al que madruga dios "l'apoya", con esta premisa nos levantábamos el sábado los dos tenores Josep Carreras y Luciano Pavarotti (Placido Domingo mañana) dispuestos a devorar kilómetros... y unos cruasanes, pero antes había que ducharse y, hablando de Pavarotti, ¿os imaginais al tenor italiano metiéndose en una cabina telefónica?, así nos sentimos nosotros cuando nos metimos en el baño, y no precisamente porque cantáramos en la ducha (cosa que la distinguida clientela del hotel hubiera agradecido mucho). Decir que el baño era estrecho seria lanzarle un piropo, vamos que cuando fui a entrar tuve que pedirle a una cucaracha que saliera (en un perfecto francés, eso si) porque no cabiamos los dos. Para rematar la cortina de ducha no se corria, una pena, ya que, dado el tamaño del cuchitril, no me hubiera hecho falta salir de la ducha para afeitarme. Para más inri, la cortina tenia una tendencía preocupante a pegarse a ti, y claro, con ese amplio espacio tampoco la podías esquivar, vamos que tuve que salir del baño (y casi de la habitación) para despegarme la cortina... y también para echarme el desodorante ya que dentro no tenia espacio suficiente para levantar los brazos.
Todos bien aseados y limpitos nos metimos en el Duranmovil, volvia a estar al volante, arrancamos dirección Paris mientras desayunábamos cruasanes en el mismo coche (¡al final no sobraron!). El Duranmovil no tardó mucho en penetrar las defensas parisinas, nuestro gps, decidió meternos por dentro de Paris cosa que, lejos de preocuparnos, nos alegró sobremanera. Por el interior de Paris nos topamos con varios carteles que nos indicaban la dirección a San Denis (lugar donde está el estadio en el que el Barça ganó su segunda Champions), Miquel se apresuró a decir que aquello era una señal..., le di la razón, un cartel es una señal de toda la vida. Una curiosidad de Paris es que fue el lugar de Francia en el que la gasolina estaba más barata de largo (quien lo diría, ¿no?). Lorena intentó emular a Carlos Turmo haciendo un chiste sobre McDonalds en Inglaterra, pero su "mcpollo en Londres es un McChicken" queda muy lejos del ya mítico "¿como se dice Happy Meal en inglés?..., Happy One Thousand!". Cuando saliamos de Paris ocurrió un misterioso suceso en el coche por el cual el gps empezó a tener eco y cada una de sus instrucciones se repetía desde la parte trasera del coche.
Ya llegando a Calais, paramos en una gasolinera a repostar con una ventolera considerable. Aquí fue donde empezamos a sentirnos como ninjas, la primera azaña la protagonicé yo, si el señor Miyagi cazaba moscas con palillos yo decidí emularle y cuando una abeja monstruosa que no hubiera cabido en el lavabo del hotel de Orleans (cosa que tampoco tiene mucho merito) intentó entrar en el coche yo la atrapé subiendo la ventanilla. Nos encontramos con un camionero español que debía aburrirse y tenía ganas de hablar, era un tipo muy informado, tan informado que no tenia ni puta idea de que el Barça jugaba una final de la Champions en Londres ese mismo día. Miquel se pusó al volante y nos dirigimos hacía la aduana donde, por cierto, no había ni un solo coche español, a ver si los mal informados ibamos a ser nosotros y realmente no había ninguna final en Londres... .
Pasamos la aduana francesa sin problemas, llegamos a la inglesa que estaba unos 20 metros más alante, donde la señora nos pregunta amablemente donde vamos (igual las camisetas del barça que todos llevábamos no era una pista suficiente). Lorena tomó la palabra y le explicó donde íbamos, por qué ibamos, de donde veniamos, nuestras edades, profesiones, talla de zapatos, aficiones, traumas infantiles y creo que recitó la lista de los reyes godos por si acaso. La mujer, a punto del suicidio, nos pide los pasaportes o dni, los repasa uno por uno y, aquí llega el segundo momento "feel like a ninja", se para con el dni de Miquel y le dice, "este documento está caducado". Bien, en ese momento Miquel se postulaba como protagonista de "La Terminal 2", atrapado entre la aduana inglesa y francesa y viviendo de lo que le dan los que por allí pasan, sólo Miquel claro, porque nosotros ibamos a Londres si o si. Lorena intentó que aceptaran el carnet de conducir, pero no, la señora hizo una llamada, según Lorena para que nos autorizaran a pasar (yo creo que en realidad estaba pidiendo una pizza). Finalmente la señora decide que nos deja pasar con la advertencia de que la próxima vez que lo intenté acabará siendo comida para los peces cual Bin Laden..., y así es como Miquel entró en Inglaterra ilegalmente.
Aparcamos en el parking del Eurotunel y, cuando todavia no habíamos acabado de bajar del coche, vino un señor con la cartera en la mano ofreciéndonos 1500 euros por cada una de nuestras entradas, yo acepté enseguida, lástimosamente mis compañeros me chafaron el negocio diciéndole al señor la verdad, que no teniamos entradas.
Mientras Oriol cambiaba unos doblones a euro, Lorena y yo nos tomamos un extraño brebaje que en Inglaterra llaman "coffe" (no confundir, por favor, con nuestro "café"), que se compone de agua caliente, un extraño colorante marrón y toneladas de azucar para disimular el sabor del colorante. Subimos al coche y lo pusimos a la cola para subir al tren, que iba con puntualidad británica (viva el Capitán Obvio!). Con el coche parado a la espera de embarcar empezamos a liarla un poco y poner el himno del barça a toda leche mientras agitábamos las banderas y cantábamos, de esta manera tan discreta descubrimos otros 2 coches barcelonistas, ¡no estábamos solos!.
Por fin la cola empezó a avanzar, nos metimos en el tren que simplemente era un espacio central para que circularan los coches y dos mini-aceras de 2 palmos a los lados. La velocidad máxima dentro del tren era de 10 por hora (creo que fuera era algo más), como se ocupó de recordarnos Lorena, preocupada por si había radares dentro del tren. Una vez parados, con el motor apagado, el freno de mano puesto y las ventanillas medio bajadas alguién preguntó si se podía bajar uno del coche, respondí "sólo hay una manera de averiguarlo", y me bajé del coche. Efectiamente parece ser que se podia y pronto estábamos todos fuera mirando por la ventanilla esperando a que arrancara y con la secreta esperanza de ver el fondo marino y a Bin laden incrustado contra el cristal cual muñeco en la luna trasera de un coche. Detrás nuestro había un coche con dos señores y una señora que tenian todo el aspecto de estar intentando suicidarse por inhalación de monoxido de carbono.
Pronto sacamos las cervezas y empezó a correr el fuet. Olor a embutido, Raffaela Carrá sonando, 15 horas de viaje..., el Duranmovil se había transformado en un Delorean que me había llevado a 1987 cuando viajaba en autocar de Barcelona a Jaen. El tren arrancó, todo se volvió negro por fuera y notamos un leve dolor de cabeza (que algunos atribuyeron a la presión aunque realmente se debía a estar escuchando Raffaela Carrá). Yo que he bebido cerveza en todas las posiciones y situaciones imaginables, me enorgullecí de beberme una en las profundidades del Atlántico. Cuando estábamos llegando al final Lorena me pidió que calculara el cambio de millas a euros, lo intenté y mi blackberry explotó (por suerte es la blackberry terminator y se recompuso sola).
Cuando llegamos se confirmó que el Duranmovil era un Delorean, habíamos salido a las 12.30 en Francia y viajamos al pasado media hora por lo que salimos a Inglaterra a las 12. Volvimos a arrancar, ya estábamos en tierras británicas y el objetivo era Londres. El viaje transcurrió sin demasiadas novedades, lo único el debate de hacía donde teniamos que ir primero, Lorena insistia en ir a Hyde Park, yo queria ir a la London Tower (me tenia que sacar la espina del anterior viaje) y no veia nada claro que nos diera tiempo a ir a los dos sitios, pero Lorena insistia en que sí y prometió que pasara lo que pasara ella se comprometia a acompañarme a la London Tower. No tardamos demasiado en divisar la ciudad, salimos dirección Illford y nos encontramos un embotellamiento de puta madre en la calle que iba al hotel. Lo superamos y llegamos al garito en cuestión, que estaba en una zona repleta de otros bed and breakfast. En el aparcamiento del hotel no había nadie y el hotel ofrecia todo el aspecto de estar abandonado, nadie respondia al timbre y las ventanas de las habitaciones estaban con las persianas bajadas. Hubo unos instantes de pánico que duraron hasta que Lorena llamó a la señora del hotel que dijo que nos esperaba más tarde y que venia enseguida. Para amenizar la espera, alguno de los miembros del grupo decidió ponerse a regar las plantas. La señora llegó y para seguir con las intrigas (ya sabeis problemas para entrar en el pais, hotel que parece desierto...), nos dice que sólo tiene una reserva de una habitación doble, por suerte íbamos bien documentados y Lorena le mostró la reserva de la otra habitación. La señora (muy amable) nos ofreció la alternativa de una habitación doble y dos individuales (o eso entendí yo), dijo que uno se tenia que ir al piso de arriba y me ofrecí voluntario, luego vimos que lo que nos había ofrecido era una habitación triple y una individual, la mia (forever alone). La señora me acompañó a la habitación, había una puerta con un letrero que decía algo así como que era una salida de incendios, abrió la puerta y entramos en un pequeño recibidor con tres puertas más, dos con número y una tercera con un cartel que ponia, penthouse, no..., ¿playboy?, ¿hustler?, ¿lib?..., ¡ah si!, private, ponia private. La habitación estaba muy bien, era pequeña pero sin llegar a niveles "cuchitrilísticos", lo único un poco malo era que me tocaba baño compartido, igualmente eran tres baños, todos grandes y limpios para cinco habitaciones, en el poco rato que estuvimos en el hotel durante el fin de semana nunca vi uno de ellos ocupado.
Una vez situados, efectuo un reparto rápido de chubasqueros de emergencia (casualmente llevaba cuatro) y partimos dirección Hyde Park. Nada más salir, nuestra experta en Londres fue en la dirección equivocada y estuvo a punto de morir atropellada por un autobus, empezamos bien. En el metro vivimos un momento de auténtico peligro (oh si cuanto) cuando una señora advirtió a un revisor de que había un paquete sospechoso en el vagón (y no es que Benzema estuviera en el metro), el revisor rápidamente se llevó el paquete, las puertas se cerraron y el metro se alejó mientras escuchábamos una sonora explosión (dramatización).
Bajamos en Marble Arch y fuimos hacía Hyde Park, una versión inglesa escándalosamente similar a bajarse en Arc de Triomf e ir hacía el Parc de la Ciutadela en Barcelona. Pese a mis reticencias, acabamos haciéndonos una foto con la Champions (hay que decir que todos menos Lorena pensábamos que la Champions no estaria expuesta fuera). El sitio estaba lleno de estandartes con fotos de las champions ganadas cada año, como buena señal he de decir que no vi los estandartes de Berna, Sevilla y Atenas, si que vimos los de Wembley 92, Paris y Roma. Comimos en el famoso McDonalds de Carmen de Mairena (ver Capítulo 320) y nos fuimos hacía la torre de Londres. Las dudas sobre el conocimiento londinense de Lorena que se habían avivado con el incidente del bus quedaron disipadas cuando llegamos a la torre con tiempo de sobra incluso para visitarla por dentro de haber querido, no lo hicimos. Lo que si hicimos fue hacernos unas fotos con el emperador Marco Ulpio Trajano (que me la agarra con la mano) ataviado con el Travel Hat y una bufanda del Barça. La London Tower me gustó mucho, me quedé con las ganas de visitarla por dentro, Lorena, que se reveló como una guia excelente, nos contó la leyenda de los cuervos y la historia de los Larios, no..., ¿Gordon's?, ¿Hendrick's?, ¿Rives?..., ¡no!, Beefeater, si eran los Beefeater (este es otro chiste con copyright Purocalling, all rights reserved).
Continuamos con la parte turística bajo las protestas de Oriol (al que le dió por cantar durante todo el día la canción de "El Chicharito") que queria ir ya al pub, y nos fuimos hacía la zona de Westminster. He de decir que por el camino íbamos encontrando a muchos mas barcelonistas que manchesteristas, la mayoria de aficionados del Manchester eran bastante educados aunque si que nos encontramos a algún energúmeno que a nuestro paso decía algo así como "Fuck Barça". También destacar que nos encontramos a multitud de ingleses que querian que el Barça ganara, de hecho creo que había más ingleses que apoyaban al Barça en Londres que al Manchester, muestra inequívoca de las simpatias que despierta este equipo entre sus compatriotas. Vimos Westminster por fuera y el Big Ben, entramos en los establos reales donde nos hicimos la tipica foto simpática (y original) haciendo el monguer al lado de uno de esos guardias de madera ingleses que no se pueden mover ni aunque tengan un apretón de los chungos, también en algún momento nos hicimos esa foto, que sólo los españoles nos hacemos, haciendo el idiota al lado de un cartel de "Diverted traffic". Cuando salimos de los establos y ya camino de Piccadilly (donde estaba el pub), un inglés borracho (¡oh que extraño!, un inglés borracho) se abrazó a Oriol y Miquel y empezó a cantar una bonita canción anti-Manchester.
En Piccadilly el guia para llegar al pub era yo (lo que demuestra el nulo criterio de mis compañeros a la hora de confiar en alguien), nos cruzamos con un español en bicicleta que hablaba por teléfono y que no recuerdo que decia pero si que recuerdo que todos estuvimos de acuerdo en que merecía la muerte. Efectivamente, el ya mítico Tigertiger, estaba muy cerca de Piccadilly y llegamos con suma facilidad. Teóricamente teniamos una reserva, dijimos al mastodonte de la puerta que estábamos en la lista y un señor vino a buscarnos y nos condujo a la planta barcelonista, y digo la planta barcelonista (que era la de abajo) porque la primera era manchesterista. Nosotros esperábamos llegar y tener el sitio reservado, en cambio, el señor nos vino a decir, "es aquí sentaros donde podais", después de dar vueltas por las mesas libres (todas con una pésima visibilidad), nos pusimos en una al fondo del bar que estaba reservada a las 22.00 a nombre de un tal "Harry P.", como eran las 18.30, supusimos que a Harry Potter no le importaria que ocupáramos su mesa, o sea que retiramos el cartelito de la reserva (que actualmente se encuentra expuesto al público en la habitación de los horrores sita en mi casa) y ocupamos el lugar. Veiamos la pantalla algo lejos, el proyector nos tapaba una pequeña parte y si la gente se levantaba de sus sillas perdiamos toda visión..., si amigos, hicimos 3000 kilómetros para ver el partido mal. El "Tigertiger" lejos de ser un típico pub inglés, era una especie de discoteca con aire ochentero, muy Tony Manero, la música también acompañaba y escuchamos algunos temas que no hubieran desentonado en la película "Fiebre del Sábado Noche" (incluso escuchamos alguno que estaba en la banda sonora). Enseguida empezamos la cursa de cervezas que nos servian unas camareras con vestidos extremadamente cortos (¡viva Inglaterra!).  Al poco rato apareció el ya mítico y entrañable Jon1979, un culé de Euskadi que venia con una bufanda del Barakaldo (el nombre completo de la ciudad es "Barakaldo de pollo avecrem"), con él ,venian toda una serie de amiguetes, también vascos de cuyos nombres no me acuerdo (sorry amigos). Nos deshicimos de los globos que adornaban nuestra mesa y las mesas de alrededor (había que obtener visibilidad) y empezaron la discusión de que tomaban, la chica de mi lado se negaba tajantemente a tomar cerveza (whatthefuck?), zanjaron la discusión pidiendo una botella de vino y unas Coca-colas, sí amigos, hicieron calimotxo (Gora Euskadi!). Mientras ellos pedian sus cosas, Miquel, había traido el vino "Corazón Loco" de las bodegas de Andres Iniesta, inténtamos abrirlo por todos los medios posibles, incluso pensamos pedir un cuchillo en la barra pero igual pedir un cuchillo cuando está a punto de jugarse una final de Champions y tenias a la afición rival a una escalera de distancia no era una gran idea. No conseguimos abrirlo, una de las amigas de Jon nos dijo que una forma de abrirla era golpear el culo de la botella contra la pared para que el corcho fuera saliendo (no olvidemos que esta gente era de Bilbao), pero desistimos de intentarlo ante la más que probable posibilidad de acabar todos regados en vino y cristales. Acabamos dejando el problema de la botella para el momento de la celebración. Como todos llevaban bufanda menos yo, utilicé la camiseta gafe de Lorena para ondearla en los cánticos y llevarla atada al cuello, cosa que provocó alguna polémica más adelante.
Empezó el partido, el Barça controlaba sin problemas y el Manchester ni se acercaba, aun así todos los miembros del #cartowembley estábamos en un estado de nervios indescriptible. El partido no daba para estar nervioso, pero claro, influia el hecho de no habíamos hecho 1500 kilómetros para quedar segundos (no somos Wawanko). En ese estado de nervios, cada vez que alguien se levantaba desde nuestra mesa se empezaba a gritar una retahila de improperios e insultos cariñosos impropios de nuestra exquisita educación. Yo tomé la decisión de ver el partido de pie sobre el sillón haciendo malabarismos para no tapar a mis compatriotas de mesa. Marcó Pedro y nos invadió la locura colectiva, gritos, abrazos..., ¡casi lágrimas!. Al poco rato empata el Manchester, Lorena empieza a insistir en que me quite la camiseta gafe, yo, cabezón como soy, le dije que no, que ganariamos con esa camiseta. Llegó la media parte y Lorena y Miquel me insistieron con ayuda de alguna de las vascas pero persistí en dejármela puesta. Continuamos pidiéndo más y más cervezas, en la barra algún parroquiano culé me decía que lo veia muy mal, yo inyectaba dosis de optimismo a pesar de que no las tenia todas conmigo.
Comienza la segunda parte, el estado de nervios y sufrimiento es casi doloroso, marca Messi y volvemos a estallar, poco después marca Villa y un nuevo estallido (todos menos Oriol que estaba casi petrificado por el extasis de la situación). Recuerdo ir al lavabo, y hablar con el señor encargado del baño (que era el mismo que el del Sr. Lobo), un doble de Makelele aficionado del Chelsea, cosa que nos dio pie a un par de culés allí presentes, a comentar ese gran fichaje que habían hecho con Fernando Torres..., ¡haciendo amigos!. Si el estado de nerviosismo antes era afixiante ahora se tenia que multiplicar por diez, el final del partido se acercaba y un posible infarto también, luego viendo el partido friamente es algo que no se entiende, porque en ningún momento dio la impresión de que nos pudieran remontar, pero que le vamos a hacer, somos "patidores de mena". Acaba el partido y empieza la locura, gritos, cánticos, abrazos, Abidal recogiendo la copa..., las camareras empezaron a dispersarnos al grito de "a la puta calle" (to the fucking street), teniamos que salir que Harry Potter estaba al llegar.
¿En la calle?, más locura colectiva, en la esquina había unos inocentes japoneses gritando "Barça Barça", en cuanto los vi corrí hacía ellos para abrazarlos cosa que empezaron a hacer decenas de culés más, nos hicimos una foto colectiva ante la cara perpleja de los japoneses que no pasaban tanto miedo desde (censored joke).
Oriol inició el grito "Trafalgar Square es Canaletas", y hacía allí que nos dirigimos, antes entramos en una tienda de regalos en busca de un abridor para descorchar nuestra botella de vino de Iniesta. No había abridores pero cuando se lo preguntamos al señor nos dijo que nos la abría el. El tipo , demostró el amplio conocimiento que tiene el pueblo hindú en el noble arte de la apertura de botellas de vino, intentó abrirla colocando el abridor al reves..., Oriol tomo el mando, cogió el abridor, y descorchó la botella en décimas de segundo, nos fuimos y yo le dejé una libra de propina al señor a pesar de su negativa a que le pagáramos (está simple acción explica hasta que punto estaba yo borracho, ¡una libra!, ¡es gravissim!).
Llegamos a Trafalgar Square que, efectivamente, era Canaletes. Estaba llenos hasta arriba de barcelonistas cantando, gritando y celebrando (en este orden), Miquel, Oriol y yo, le ibamos dando al vino de Iniesta, un vino dulce, cabezón y calentorro, como yo. Oriol y yo intentamos salir en el informativo del 3/24 pero el cámara y el locutor (los dos guiris) huyeron. Nos hicimos una foto junto a la cuenta atrás para las olimpiadas de Londres, y cuando vimos que los bobbies (Robsons) empezaban a acordonar la zona empezamos a tocar retirada, nos despedimos de Jon y compañia (¡espero veros pronto por Barna!), y partimos en busca de la cena. Pasamos al lado de un efificio con el cartel "Texas London Embassy Cantina", que todavia no sabemos si era una embajada o un bareto. Oriol se había empeñado en comer un kebab y fuimos a uno donde había una camarera inglesa que hablaba catalán cosa que nos convenció para entrar y comernos el kebab más absolutamente asqueroso que jamás habíamos ingerido.
Con la panza llena iniciámos la busqueda de taxis. Con Oriol en una esquina, Miquel y Lorena en otra y yo en una tercera nos pusimos con la casi imposible tarea de encontrar un taxi en Londres de madrugada. Lorena y Miquel consiguieron parar a uno tipo furgoneta que dijo que no nos llevaba, hasta que le dijimos donde íbamos y aceptó. El tipo resultó ser bastante majo contra todo pronóstico, nos dejo en la puerta del hotel, no sin antes clavarnos varios millones de libras. Llegábamos al hotel, cansados, borrachos e inménsamente contentos, sin asumir todavia que habíamos pasado uno de los días más memorables de nuestra fucking vida.

Puro_Trap. London es un clam.

sábado, 23 de abril de 2011

Capítulo 351. "Prótesis Estéticas"

Sonando: CUIDADO CON PALOMA QUE ME HAN DICHO QUE ES DE GOMA (Emilio Aragón)


Cuando Mary Shelley escribió "Frankestein" en el año tal, jamás imaginó que llegaría el día en que el Doctor Frankestein no seria considerado un loco sino que podría ejercer su afición en el mundo de las prótesis estéticas. Vale, no es exactamente lo mismo insertar un cerebro en un cadáver para darle vida que ponerle un dedo falso a alguien que lo ha perdido, pero, como decían en "Pulp Fiction": "es el mismo jodido juego".

Hoy en día es de lo mas normal que si pierdes un brazo, o un pie, o la dentadura pueda venir un señor y te ponga una bonita prótesis, de hecho todos hemos oído el rumor de que Carlos Turmo es en realidad un androide fabricado con restos de una factoría de prótesis estéticas. El caso es que si pierdes la oreja en un accidente de ajedrez te pueden poner una de plástico, que vas a seguir sin oír una mierda, pero lo importante es que el hueco no se te ve y todo por un módico (si, he dicho modico) "pastizal".

El resumen es que te puede faltar un trozo de cuerpo, que no te va a funcionar jamás pero lo mas importante es que la gente no lo vea. También es verdad que las prótesis son algo tangible cuyo efecto se ve, que es bastante mas de lo que se puede decir de la mayoría de mierdas que se venden en el maravilloso mundo de la estética. Maquinas de ultrasonidos (y no me refiero a discos de "Estirpe Imperial"), cremas con extractos de células madre de manzana (¿las manzanas tienen células madre?) o potingues hechos con baba de caracol, que siempre me he preguntado como los hacen; ¿tienen a un caracol dando vueltas en un tarro?, ¿los exprimen?, ¿los trituran?.

Ahora os estaréis preguntando que coño hago yo escribiendo sobre prótesis estéticas, en realidad todo es culpa de mi amiga Auro, que me retó en facebook a escribir sobre prótesis estéticas y así de paso confesar que yo utilizo varias, en concreto el dedo meñique del pie izquierdo, las pestañas, el esternocleidoimastoideo entero y 16 pelos de la perilla son prótesis. Bien Aurora, ya esta hecho, ahora te toca a ti confesar lo de tu pene retráctil.

Puro_Trap. Escribiendo desde un país multicolor, que es un lugar.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Capítulo 322. "Londres día 3: Tower Fail"


Sonando: THE MAGNIFICENT SEVEN (The Clash)

"Ring! Ring! It's 7 A.M.!
Move yourself to go again.
Cold water in the face,
brings you back to this awful place"


A las 7.30 una alarma suena y una voz grita: "¿quien es el primero en ducharse?", normalmente soy muy dado a ser el primero en dar el bote y meterme en la ducha, pero me quedé tumbado esperando a que sonara la alarma de mi movil que también estaba puesta a la misma hora. Cinco minutos después vuelve a sonar la alarma de Eric y vuelve a preguntar lo mismo, pero mi alarma no había sonado, miré el movil y comprobé que, efectivamente Eric había puesto la alarma a las 7.30... hora española, vamos que en Londres (y en Canarias) eran las 6.30. Después de aclarárselo decidimos poner nuestras alarmas directamente a las 8, ya que entre cerveza y cerveza, la tarde-noche anterior me pareció escuchar como Clara decía de quedar, esta vez a las 9.
Poco antes de las 8.00, sin dejar que sonara la alarma me levanté, realmente desde la primera alarma no había pegado ojo. Después de ducharnos y ponernos minimamente visibles (lo que en nuestro caso suele ser una ardua tarea), nos fuimos al desayuno siendo, una vez más los primeros. Esta vez no corrimos riesgos, pedí un chocolate (Raquel lo probó el día anterior y estaba potable) y cereales, Carol bajó casi enseguida y Raquel y Clara tampoco tardaron mucho. En aquel momento nuestra expedición, que el Viernes llegó a Londres compuesta por cinco jovenes alegres y Johny Deep (yo), estaba formada por cinco muertos vivientes y Johny Deep (yo), si es que no me aguantan un asalto... .
Con los bártulos a cuestas abandonamos nuestro particular hotel de los horrores. Fuimos hacía "Marble Arch" (no haré otra vez el chiste de La Puerta de Alcalá) que es como llaman los ingleses a La Puerta de Alcalá de Londres (¡mierda se me escapó!). La plaza estaba repleta de palomas que, cuando nos estábamos acercando, empezaron a volar todas a la vez en círculo sobre nuestras cabezas (por suerte no lanzaron regalitos), después de dos vueltas volvieron a posarse como si nada pasara. Eric y yo, muy valientes nosotros, nos acercamos hacia donde estaban y nos lanzamos gritando a la puta carrera para volver a espantarlas..., no se movieron. Hay una máxima que dice que por muy fuerte que seas nunca te enfrentes a alguien que está más loco que tu, esas palomas lo estaban o sea que nos alejamos de ellas sin más aspavientos por si acaso.
Llegamos a "Hyde Park", justo donde el famoso "Speakers Corner", lugar donde cualquier loco puede plantarse y dar un discurso, aquel día había un total de 0 personas dando discursos, de hecho tuvimos que consultar un mapa para creernos que aquello era el "Speaker's Corner". Decidimos (no se muy bien por qué), que seria una gran idea ir a ver la estatua de Peter Pan. Guante. Nos fuimos hacia una feria, pasamos por un lago lleno de ocas, cisnes, palomas, cocodrilos y orcos. Carol y yo preguntamos a un amable lugareño que nos indicó el camino a seguir. Guante. Continuamos la ruta, cpasamos por un monumento dedicado a la reina Carolina, como no, Carol se hizo una foto en la que ¡por fin salió mal!..., ¡¡¡¡JAJAJJAJAAJ!!!..., no, mentira, volvió a salir bien. Fuimos andando por debajo del lago, a medio camino, Carol, cuyo avión salia antes, se tuvo que despedir, le tocamos un poco las bolas peludas y le dijimos adios. Guante. Seguimos el camino mientras nos cruzábamos con bicicletas, gente haciendo footing y caballos que también hacian footing pero con gente encima, por fin llegamos al final del camino, miramos un mapa y vimos que la puta estatua estaba a tomar por culo, ¿que hacer?, pasar de la estatua y buscar una parada de metro.
Antes de la parada tuvimos a bien encontrarnos el "Royal Albert Memorial", un monumento dedicado a Albert, un señor que no tenia apellido y no era conocido como rey sino como marido de la reina Victoria (ya sabemos quien llevaba los pantalones en casa). El monumento era bastante impresionante, estaba rodeado de unas estatuas, una de ellas con un cono a modo de sombrero, una de dos, o era obra de un gamberro o es que alguien había intentado aparcar en la cabeza de la señora y no querian que se volviera a repetir. Justo enfrente del "menumento" estaba el "Royal Albert Jarl" y al lado una zona de tráfico divertido (y tan divertido, si intentan aparcar encima de monumentos...). Antes de seguir hacía el metro hicimos una parada técnica para comernos unos sabrosos (por decir algo) hot dogs que vendía un señor en una furgoneta infecta.
Llegamos a la parada de "High Street Kensington", teniamos que coger el "Circle Line" (o linea amarilla) para llegar a la "London Tower" que, por si alguien no se acuerda, era el objetivo de la mañana. ¡Fail!, la linea estaba cerrada por obras (algo muy normal en Londres los fines de semana) pero teniamos un plan B, era ir a la parada "Mellamo Earl's Court" y hacer transbordo en la linea verde que también iba a la "London Tower". Así lo hicimos, pero... segundo fail, la linea sólo llegaba hasta "Embankment" que, como todos sabeis, es seis paradas antes de "Tower Hill" que era la parada destino. Hicimos el trayecto, había que intentarlo, llegamos y un amable indigena nos dijo que había que coger el autobus 15 desde allí para llegar a "Tower Hill". Salimos pero no hubo manera de encontrar la parada..., o sea que a tomar "Portcullis" nos hicimos unas fotos en el puente que allí había y volvimós a la parada de "mellamo Earl's Court", para coger ya el autobus para el avión de vuelta.
Llegamos sin novedad a la parada del bus, aunque quedaba media hora para cogerlo decidimos quedarnos en la parada pasando frio porque vimos que había un poco de follón con los billetes. En el trayecto nos pasó factura el cansancio y casi ni se nos escuchó. En el aeropuerto de Gatwick comimos una pizza, yo me pedí una de esas picantes que tanto me gustan y Turmo se pidió "loquehapedidoPuro", a día de hoy, gracias al picante, su lengua todavia no distingue sabores. Creiamos que teniamos tiempo de sobra para llegar a la puerta de embarque, hasta que vimos que el trayecto del restaurante a la puerta era de unos 400 Kilometros, al final acabamos corriendo pero cogimos el avión. Dentro del avión tuvimos un poco de follón con los equipajes (que al final nos tuvieron que facturar) y tuvimos que ir separados, cosa que Clara agradeció enormemente. Llegada, recogida de equipajes y cap a casa..., acabó la aventura, ¿la próxima?, espero que pronto. Gracias a Eric, Raquel, Clarita, Carol, Wiso (o Luis) y, ¿por qué no?, también a Carlos Turmo por este viaje inolvidable, ¡siempre nos quedará Londres!. Calcetín.

Puro_Trap. Joaquin Bitch.

DONUS TRACK: El siguiente chiste de Carlos Turmo podría haberlo puesto en el primer capítulo cuando hablaba del viaje de ida, también en la parte de la cena en el Mc Donalds donde venia muy a cuento, también en el segundo capítulo cuando estuvimos con Wiso (Turmo le contó el chiste y Wiso comprendió nuestro sufrimiento), pero en todas esas ocasiones se me pasó, o sea que lo pongo aquí, aunque no venga a cuento:
- ¿Como se dice en inglés "Happy Meal"?...
... HAPPY ONE THOUSEND.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Capítulo 321. "Londres día 2: Apatrullando la city"



Sonando: LONDON'S BURNING (The Clash)


"Kick out the jams motherfuckers!!!!", a las 7.30 en punto sonó la alarma y el equipo masculino se puso en pie (unos antes que otros). Tras ducharnos en un cubículo que se embozaba y donde los colores del agua fria y caliente estaban al reves, fuimos al gran comedor, que estaba en la puerta contigua a nuestra habitación. Habíamos quedado a las 8.30, pero las señoras no aparecieron, es por ello que decidimos ir desayunando, nos sentamos en una de las 3 mesas que componian el enorme salón comedor y nos dispusimos a disfrutar de los manjares que la cocina inglesa nos ofrecia, a saber: un zumo de botella, una taza de agua sucia, una especie de cosas insipidas con forma de tostada y algo similar a un huevo frito, y he de decir que a pesar del aspecto lamentable el desayuno estaba realmente... asqueroso. Cuando ya estábamos acabando, la señora india que se encargaba del comedor, haciendo gala de su exquisita educación británica nos hechó a patadas del comedor, con muy buenas maneras eso si, apenas tuvo que utilizar la violencia. Las chicas, representadas por Carol, empezaron a aparecer a las 9, mientras ellas desayunaban nosotros intentamos pasar las fotos, descubriendo que el windows 7 y las tarjetas SD no hacen demasiadas migas..., o sea que nos quedamos con las ganas de compartir las fotos.
Después del nutritivo desayuno fuimos a nuestro primer destino, el mítico Candem. Montamos un poco de show para sacar los billetes, pero tras una dura pelea lo conseguimos. Llegamos a Candem Town y a los dos pasos ya estábamos metidos en una tienda de camisetas, una chica se me acercó a preguntarme (en inglés claro) si necesitabamos algo, y yo le respondí (en inglés también..., o eso creia yo) que sólo estàbamos mirando, a lo que respondió "¿sois españoles?" (esto o era en castellano o mi entendimiento del inglés había mejorado mucho), efectivamente la chica era de Bilbao, y la otra dependienta también. Como si estuviéramos en casa acabamos palmando unas libras a cambio de sendas camisetas. Continuamos nuestro camino a lo que era propiamente el mercado de Candem, un sitio repleto de pequeños puestos de comida, tiendas de camisetas, discos, ropa y frikadas varias, un sitio que, de estar en Barcelona, seria una tumba para mis ahorros. Si de mi hubiera dependido, me hubiera quedado allí, no todo el día, sino directamente a vivir, me dedicaria a trabajar por las mañanas y a gastarme el sueldo por las tardes alimentándome unicamente de lo que la gente te va ofreciendo a probar por los puestos, Candem es un sueño (o una pesadilla) para todo friky musical (y no musical también, ?no Eric?). Me gasté la pasta en unos cuadros pequeños que algún día colgaré en mi piso e hice el descubrimiento friky del fin de semana: el lugar donde The Clash se hicieron la foto para la portada de su primer disco, evidentemente nosotros también nos la hicimos. Después de eso fuimos a una tienda llamada Ciberdog, que estaba presidida por dos robots gigantescos. Como dijo después Wiso, es una tienda donde cuando entras te dan ganas de pedir un cubata, ¿que venden?, cosas para cibergóticos, ¿que es un cibergótico?, pues un señor o señora que compra cosas en esta tienda. Se nos hacía tarde y decidimos ir a nuestro siguiente destino, cuando estábamos saliendo vimos un puesto de donuts de un señor que sólo sabía decir "One Fifty", que hubiera sido el sueño de Homer Simpson, nos comimos unos donuts y continuamos nuestro camino, en el trayecto cantamos "David el gnomo" junto a unas españolas y descubrimos un bar de tapas donde ponian flamenco, vamos todo muy típico londinense.
En el metro de Candem vimos un curioso cartel de aviso en el que nos decia que había 96 pasos hasta el anden..., epic fail, no contaban con que Carlos Turmo y yo los contariamos, había más de 96.
Nuestra siguiente parada era el Green Park, un parque, que como su propio nombre indica, era azul. Paseamos por allí y Eric y yo intentamos dar caza a un cuervo, ¿por qué?, por hacer algo. Vimos el Buckinham Palace, que nos dejó un poco frios y continuamos dirección Westminster no sin antes pararnos un cuarto de hora para fotografiar una ardilla. Vimos Westminster (sin llegar a entrar), caminando por los aledaños de la abadía Carlos Turmo hizo el chiste macabro de la jornada. Había en el suelo unas cruces pequeñas como homenaje a soldados muertos en diferentes guerras, al final del recorrido había algunas de estás cruces con fotos, a lo que Turmo, con su especial sentido del humor exclamó: "Mira un quien es quien".
Continuamos hacía las casas del Parlamento, aunque no teniamos muy claro que lo eran, desde allí veiamos también el "Big Ben" que no deja de ser un reloj alto. Pasamos por los "Victoria Tower Gardens", y de allí cruzamos el puente en dirección London Eye, lo cruzamos a pesar de que había un cartel que nos decía que la diversión estaba en dirección contraria, pero eso no nos detuvo.
Al otro lado del puente vimos un edificio transparente, el sueño de todo exhibicionista (para vivir) de todo voyeur (para mirar), también comprobamos porque los se utiliza tan poco el bus en Londres, y es que las paradas... ¡están al reves!, vamos que uno se sienta allí, se queda mirando a la pared mientras el bus pasa por detrás... .
El hambre empezaba a apretar y nos metimos en un garito llamado Aji Zen Canteen, que como os podeis figurar por el nombre es un restaurante de comida asturiana. El restaurante estaba bien, aunque la comida (unos enormes cuencos de sopa con diversos ingredientes) tenia aspecto de potada y te miraban mal si pedias cubiertos para no tener que acabar sacándole un ojo a alguien con los palillos (un atraso). Por suerte la comida estaba buena, porque si tenias que ir al lavabo mas te valia que no fuera una emergencia, porque el pasillo hacía el lavabo media aproximadamente unos 22 Kilometros (o su equivalente en millas que no me sale de los cojones calcular).
Salimos del restaurante, la siguiente misión era ir a la London Tower, pero eran las 16.15 y descubrimos horrorizados que la London Tower cerraba a las 17.00 en vez de a las 18.00 como pensábamos, o sea que decidimos dejarlo para el día siguiente y darnos una vuelta por el London Eye. Cuando vimos el precio y la cola, se nos quitaron las ganas de subir, y pensamos que ya iba siendo hora de ir a Piccadilly Circus a emborracharnos.
Subimos de nuevo al metro que allí se llama tubo, en inglés tube, o sea que Tumetro se traduce como Youtube. Con el poder de nuestras mentes, Carlos Turmo y yo conseguimos parar unas escaleras mecánicas, matando casi a la pobre Carol que iba delante nuestro. Llegamos a Leicester Square y decidí que ya iba siendo hora de contactar con el cantabro más internacional, Wiso, que se fue a Londres huyendo de según que gentuza y ahora se encuentra con que la gentuza le persigue. Compramos unos "suveniles" y Eric pasó un agradable rato eligiendo gorros junto a Raquel mientras Clara, Turmo, Carol y ibamos de expedición buscando un super.
Bajo el mítico cartel luminoso de Piccadilly Circus se produjo el reencuentro con Wiso pasados siete años de la mítica noche de la quesada en casa de Angelkabron (que además fue en Noviembre también). Wiso se ha convertido en un conocedor profundo de los barrios londinenses y gracias a su sabiduria llegamos a un pub inglés (que en Londres son pubs a secas) llamado "White Horse" (en castellano Bar Casa Pepe). Encontramos sitio sorprendentemente rápido y allí empezaron a caer las cervezas una detrás de otra, bueno, las cervezas y las cidars, que aprendimos a pedir correctamente gracias al camarero. Enseguida la cosa comenzó a degenerar (como no podía ser de otra manera), y aparecieron los complementos tipo peluca rosa, orejas de conejo, etc... . Comprobamos como Carol, al igual que Koothrappali de "The Big Bang Theory", en cuanto bebe un par de copas habla por los codos, siguiendo con las comparativas con personajes de series, durante todo el fin de semana Carol nos demostró que también se asemeja a Barney Stinson porque no hay manera física de que salga mal en una foto.
La tarde se alargó un poco, vamos se alargó hasta la noche, de hecho a eso de las 12 nuestras tripas empezaban a rugir. Pensamos que para acabar la odisea culinaria del día seria buena idea comernos unas pizzas de cartón en un garito cutre que no tenia lavabo, por lo que Clarita y Eric tuvieron que vivir una aventura en la que pasaron por un McDonalds para acabar en un bar pijuno donde finalmente consiguieron aliviar sus respectivas vejigas.
El equipo empezaba a estar bastante derrotado (a la par que alcoholizado) y decidimos irnos al hotel, nos despedimos de Wiso que volvió a su querido barrio portugués y nosotros comenzamos a caminar hacía nuestros aposentos ya que el metro estaba un pelín cerrado. Pasamos por un callejón, en el que había un garito que se anunciaba como "Spanish, tapas, fiesta", un reclamo altamente cutre que bastó para que Carlos Turmo y yo nos separáramos del grupo, que continuo hacía el hotel mientras nosotros alargábamos la noche. En este sitio nos dejaron entrar, aunque cuando el portero examinó la bolsa de Turmo con los complementos estuvo cerca de arrepentirse. Bebimos una mediana Estrella (que en Inglaterra se llama "Estrella Damm Barcelona") y bailamos Shakira y reggaeton, un final de fiesta lamentable para dos tipos lamentables.
Cuando ya estábamos próximos al suicido decidimos volver al hotel, dando un paseito desde Piccadilly Circus a Marble Arch a pie, mientras Carlos Turmo pedía constantemente que cogieramos una bici siendo mi respuesta siempre negativa. A eso de las 3 llegamos al hotel, cansados pero sanos y salvos, nos fuimos a dormir enseguida que en pocas horas teniamos que estar, de nuevo, en píe.

Puro_Trap. Dame más gasolina.