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lunes, 7 de agosto de 2023

Capítulo 590. "Londres Día 3: Aquí llega Candem Hour"

 

Sonando: HE WHO DARES OR IS TIRED (The Clash)


Efectivamente nuestro pequeño despertador no falló y a primera hora ya estaba a tope de energia. Hicimos igual que el día anterior con la ducha y posterior desayuno aunque esta vez no nos quedamos en el Costa Caffé y lo cogimos para llevar. No recuerdo que café pedí en el Costa, se que intenté innovar y pedirme algo con más fantasía que los típicos Capuccinos o Coffee Late..., el resultado sorprendente: bañera enorme de liquido ardiente completamente imbebible. 

El primer objetivo del día era ir a Candem. Era un destino que no estaba en el planning original que hizo Maite, pero, ¿cómo ibamos a ir a Londres y no pasar por el clásico mercado de Candem?, además yo necesitaba comprar las clásicas camisetas de The Clash que caen en cada visita.

Wellcome to Candem

Mini yo
Estábamos bastante cerca de Candem, basicamente era seguir la calle en linea recta por lo que no nos costó encontrar un bus que en 3 o 4 paradas nos dejará en el destino. Llegamos a la entrada del Candem Market, nos encontramos nada mas entrar una figura de un gorila que se hubiera sorprendido a Axel si no fuera porque divisó rapidamente los robots gigantes que flanquean el Cyberdog, esa tienda que, como muy bien describió Wiso hace 13 años "entras y te dan ganas de pedir un cubata". Axel, una vez mas, flipó con los 2 enormes engendros, cosa que divirtió bastante a un vigilante de seguridad que nos tomó algunas fotos.

Dame un euro
Fuimos después a una tienda de chucherias varias ambientada en Hansel y Gretel. Recorrimos la calle con los paraguas en el techo, visitamos varias tiendas..., en general las tiendas de Candem Market son cada vez más tiendas de souvenirs a diferencia de mi primera visita donde se veian cosas que solo se podían encontrar allí. Si que encontramos la tienda de camisetas punkis (diría que se llama Anti-Social) regentada por un señor punk que tiene toda la pinta de que vivió el 77 a tope (creo que en una visita anterior me dijo que tocaba en una banda) y cuando he ido me suelta datos random sobre los Clash mientras me endosa camisetas a 2x1.

Seguimos paseando por el mercado, nos hicimos alguna foto al con la estatua de Amy Winehouse mientras Axel le tocaba la nariz. También hubo un bonito momento con Axel tirando migas a un pajaro para que se las comiera, al poco llegó un segundo pájaro y ahí paramos que hay una película de Hitchcock que comienza así. 

Tocando las narices

Salimos por la zona donde están los canales con Axel gritando "aba, aba!" no por la formación sueca autora de éxitos como "Mamma Mia", "Waterloo", "Chiquitita" o "Smoke on the Water" sino porque había agua, y quería lanzarse. 

Junto al rebozador de niños

Bajamos la calle visitando diferentes tiendas y puestecitos varios, nuestro siguiente destino era el Regents Park que está bastante cerca de Candem y no habíamos visitado nunca, callejeando llegamos hasta allí. Enseguida Axel vio lo que era y empezó a gritar "A pa, a pa" que en idioma Axel viene a significar "un parque". Para ser sinceros, cualquier elemento callejero en el que haya árboles para Axel es automáticamente un parque, pero en este caso tenia razón, porque nada mas entrar había un parque infantil donde pudimos montarlo en columpios diversos. Había una zona con charcos y barro llena de niños revolcándose (y no por la lluvia, es que es una zona del parque con arena y agua para rebozar niños), Axel quiso lanzarse de cabeza, por suerte lo paramos a tiempo y huímos de allí. Los que casi nos rebozamos somos nosotros, o mas concretamente la madre de la criatura que tuvo algunos problemas con una zona encharcada. 

Se acercaba la hora de comer, las opciones eran volver a la zona del hotel o buscar un sitio por allí. En los alrededores no parecia haber restaurantes pero según google en el interior del parque si que parecia que había algún sitio, o sea que nos la jugamos y fuimos a uno de los puestos. 

El sitio era una casita con mesas de madera en el exterior, recordaba mucho a un puesto en el que comimos en medio de Central Park que resulto ser una sorpresa porque comimos bastante bien a precio asequible. Como en el resto de sitios intentamos que nos calentaran la comida de Axel y como en el resto de sitios tuvimos poco éxito aunque fue el lugar en el que estuvimos más cerca de conseguirlo. Resulta que sí que tenían microondas pero no se fiaban de meter un bote de cristal en el interior, si hubiéramos llevado otro recipiente nos dijeron que sí que lo hubieran calentado. El problema es que no lo llevabamos, y nos ofrecieron la socorrida solución del agua hirviendo en un táper de plástico. Algo se calentó y más o menos Axel comió bien, aunque empezaba a estar especialmente tonto. 

Acabamos de comer y decidimos volver al hotel a descansar, al poco de arrancar Axel ya estaba durmiendo en el carro. Para volver teniamos que regresar a la zona de Candem y coger un bus. Llegamos y encontramos la parada bastante rápido, de hecho el bus llegó a los pocos minutos. Cuando fuimos a subir Maite fue a entrar por la entrada trasera, el señor del bus nos dijo que no, intentamos entrar por alante y nos volvió a decir que no, resulta que como ya había 2 carros en el bus no nos dejaba entrar. Tuvimos que quedarnos en tierra preguntándonos si nos habíamos encontrado con un autobusero imbecil o es que realmente no dejaban entrar más de 2 carros en un bus (lo que habla muy bien de la movilidad londinense), en el siguiente bus descubrimos que ambas respuestas eran correctas. En este caso no había 2 carritos pero si una chica en silla de ruedas, recordemos que, en Inglaterra, al cambio una silla de ruedas equivale a 2 carritos. Este señor fue mas amable y nos dijo que podiamos entrar si plegábamos el carro, cosa que ya habíamos pensado hacer si nos volvíamos a encontrar este problema. De hecho la chica de la silla también fue bastante amable y nos intento hacer un poco de espacio. A todo esto Axel se había despertado justo antes de entrar al bus. 

Al llegar a nuestra parada no se exactamente que pasó, se que la chica de la silla también se bajaba allí y pulsó para que saliera la plataforma de la puerta, el caso es que nos bajamos primero y mientras nos íbamos andando vimos que las puertas se cerraban y la pasarela seguia extendida con la chica dentro del bus. Mientras nos alejábamos vimos el autobus parado bastante rato.

Se nos acercó un chico despistado a preguntar como llegar al Brittish y le guié también como supe y pude, o sea, bastante mal. Subimos al hotel y descubrimos que la habitación tampoco estaba hecha pese a que esta vez si que habíamos puesto el cartelito. 

Aquí tengo un poco de amnesia selectiva, creo recordar que Axel volvía a estar dormido cuando llegó y lo cambiamos a la cuna y, al rato, se despertó e intentamos meterlo con nosotros en la cama para seguir con la siesta con poco éxito hasta que decidimos darle la merienda y salir continuar con la tarde.

El objetivo de la tarde era ir a Piccadilly Circus, visitar la jugueteria Hamley, la tienda M&m's, lego,barrio chino, Soho, etc... . 

Aparcando
Empezamos por Piccadilly Circus haciéndono las clásicas fotos con las pantallas de fondo y tiramos hacía Hamley's, la famosa jugueteria. La tienda desde luego es enorme, en la entrada había unas chicas haciendo juegos varios con los niños. Pasamos de ellas y fuimos a la zona de bebés. Evidentemente había multitud de cosas pero, como no, lo que le llamó la atención fueron los coches, se subió en todos y cada uno de ellos. 

Fuimos a cogerle algún libro londinense, encontramos uno que estaba bastante bien y se lo dimos para que estuviera entretenido mientras mirábamos. A los 5 minutos contemplamos el libro y la portada estaba completamente destrozada, posiblemente el libro tenia algún defecto que hacía que, sin ningún motivo aparente, la portada estallara y quedara completamente destrozada..., la otra teoria es que Axel lo había destrozado, pero esta nos parece que tiene poca base. El caso es que en un acto de disimulo sin precedentes, volví a colocarlo mezclado con los otros libros y cogí otro sin ninguna tara aparente. Esta vez no se lo dimos a Axel, no porque no nos fiáramos de él, sino para que no lo hiciera daño si volvia a romperse solo. 

Al salir las chicas que estaban haciendo el tonto con los niños intentaron hacer algo con Axel que las miró casi con el mismo terror que miró al T. Rex

Cruzando sin mirar
Fuimos hacia la tienda M&m's, la tienda Lego estaba enfrente pero tenia tal cola que desistimos. En la M&m's también había pero bastante menos. Nada mas entrar decidimos hacer otro fotobomb disimulado con Axel, y para poce después hacernos nosotros la foto con los M&m's imitando el cruce de Abbey Road. Fuimos dando vueltas por la tienda con la intención de comprar algo aunque no sabiamos muy bien qué. Bajamos en el ascensor al piso de abajo, el guardia de la puerta nos advirtió que estaban a punto de cerrar. Visitamos la planta rápido y cuando volvimos a subir al ascensor el guardía nos prohibió el paso porque "estaban cerrando". Por lo visto la mejor manera de vaciar la tienda cuando estas cerrando es cerrar vias de salida y obligar a todo el mundo a subir por las escaleras.

El siguiente paso era visitar el Jungle Cave, un pub decorado como una jungla muy apto para niños. La intención era merendar algo pero..., fail, estaba en obras, lo guardaremos para una visita futura.

Decidimos pasear un poco por el barrio chino donde Axel estuvo saludando estatuas varias. Se estaba poniendo un poco protestón, no queria ir en el carro y cuando lo poníamos se escapaba rapidamente por debajo de la barra. Decidimos enfilar el camino para el hotel, pero dado que no estábamos muy lejos, decidimos ir andando. 

Panther entre leones

Por el camino pasamos por la zona de Neil's Yard y decidimos meternos por ahí ya que Axel podía ir mas suelto. El iba correteando alegremente por allí y nosotros contemplando la zona, en un momento nos giramos y vemos a nuestro niño andando felizmente con los pantalones y el pañal bajados enseñando sus vergüenzas a Inglaterra. Procedimos rápidamente a cambiarle el pañal y volverle a poner los pantalones.
Después del striptis

Entramos en unas galerias que estaban muy bien, con tiendas y sitios para comer, Axel estuvo bastante entretenido con un plátano gigante, de hecho costó un poco sacarlo de allí. Queríamos tomar algo y Maite decia que teníamos que ir a un pub. Realmente tenía toda la razón, no podíamos ir a Londres y no haber estado en un pub. La intención no solo era tomar algo sino cenar.

Ibamos camino del hotel buscando un pub, sabíamos que cerca del hotel había un par de ellos como última opción, y al final tuvimos que recurrir a ellos. El primero de ellos estaba bastante lleno, se podía cenar pero creo recordar que había que bajarse como una aplicación para pedir y al final daba bastante pereza tener que encontrar un hueco (que realmente no lo había) para sentarnos con el carro al lado y hacer cosas raras para pedir o sea que fuimos al de al lado donde no se podía cenar pero había cerveza. 

Nos púsimos en la terraza, yo me pedí una Guiness y Maite algo del mismo color pero sin alcohol. Pillamos una bolsa de patatas por lo menos para compartir y sentamos a Axel en la mesa con nosotros. La verdad es que estaba bastante mas tranquilo y estuvo sentado picando patatas alegremente. Desgraciadamente el momento de tranquilidad se truncó cuando vimos que Axel empezaba a hacer unos gruñidos poniendo cara de concentración extrema..., o sea, estaba cagando. Acabamos la bebida y nos dirigimos al hotel dejando un bonito perfume a nuestro paso. 
Yo también quiero

Llegaba el final del día, cambiamos y dimos de cenar a Axel como pudimos ya que volvia a estar protestón. Tuvo un rato de pelea con una papelera bastante divertido justo antes de ponerle el pijama. No teniamos cena o sea que nos tocaba ir a algún sitio. Fuimos a un restaurante de burritos con bastante buena calificación que estaba practicamente enfrente del hotel, la primera intención era coger la comida para llevar y cenar en el hotel. Fue llegar al sitio y vimos que Axel estaba profundamente dormido, por lo que decidimos que nos quedaríamos en restaurante cenando tranquilamente mientras él roncaba. 

Cenamos muy bien, seguramente la mejor comida del viaje, al lado de una pareja bastante simpática a los que les pareció muy divertido ver a Axel allí durmiendo. 

El Lunes era nuestro último día y no solo eso, teniamos que madrugar ya que teníamos cita, o sea que cuando volvimos al hotel tuvimos que dejar todo mas o menos ordenado para, al día siguiente, hacer el checkout temprano. Mientras Axel dormia en la cuna, recogimos y caimos rendidos en la cama conscientes de que era nuestra última noche en Londres.

Puro_Trap. Sinner of the Meadow.


domingo, 28 de noviembre de 2010

Capítulo 321. "Londres día 2: Apatrullando la city"



Sonando: LONDON'S BURNING (The Clash)


"Kick out the jams motherfuckers!!!!", a las 7.30 en punto sonó la alarma y el equipo masculino se puso en pie (unos antes que otros). Tras ducharnos en un cubículo que se embozaba y donde los colores del agua fria y caliente estaban al reves, fuimos al gran comedor, que estaba en la puerta contigua a nuestra habitación. Habíamos quedado a las 8.30, pero las señoras no aparecieron, es por ello que decidimos ir desayunando, nos sentamos en una de las 3 mesas que componian el enorme salón comedor y nos dispusimos a disfrutar de los manjares que la cocina inglesa nos ofrecia, a saber: un zumo de botella, una taza de agua sucia, una especie de cosas insipidas con forma de tostada y algo similar a un huevo frito, y he de decir que a pesar del aspecto lamentable el desayuno estaba realmente... asqueroso. Cuando ya estábamos acabando, la señora india que se encargaba del comedor, haciendo gala de su exquisita educación británica nos hechó a patadas del comedor, con muy buenas maneras eso si, apenas tuvo que utilizar la violencia. Las chicas, representadas por Carol, empezaron a aparecer a las 9, mientras ellas desayunaban nosotros intentamos pasar las fotos, descubriendo que el windows 7 y las tarjetas SD no hacen demasiadas migas..., o sea que nos quedamos con las ganas de compartir las fotos.
Después del nutritivo desayuno fuimos a nuestro primer destino, el mítico Candem. Montamos un poco de show para sacar los billetes, pero tras una dura pelea lo conseguimos. Llegamos a Candem Town y a los dos pasos ya estábamos metidos en una tienda de camisetas, una chica se me acercó a preguntarme (en inglés claro) si necesitabamos algo, y yo le respondí (en inglés también..., o eso creia yo) que sólo estàbamos mirando, a lo que respondió "¿sois españoles?" (esto o era en castellano o mi entendimiento del inglés había mejorado mucho), efectivamente la chica era de Bilbao, y la otra dependienta también. Como si estuviéramos en casa acabamos palmando unas libras a cambio de sendas camisetas. Continuamos nuestro camino a lo que era propiamente el mercado de Candem, un sitio repleto de pequeños puestos de comida, tiendas de camisetas, discos, ropa y frikadas varias, un sitio que, de estar en Barcelona, seria una tumba para mis ahorros. Si de mi hubiera dependido, me hubiera quedado allí, no todo el día, sino directamente a vivir, me dedicaria a trabajar por las mañanas y a gastarme el sueldo por las tardes alimentándome unicamente de lo que la gente te va ofreciendo a probar por los puestos, Candem es un sueño (o una pesadilla) para todo friky musical (y no musical también, ?no Eric?). Me gasté la pasta en unos cuadros pequeños que algún día colgaré en mi piso e hice el descubrimiento friky del fin de semana: el lugar donde The Clash se hicieron la foto para la portada de su primer disco, evidentemente nosotros también nos la hicimos. Después de eso fuimos a una tienda llamada Ciberdog, que estaba presidida por dos robots gigantescos. Como dijo después Wiso, es una tienda donde cuando entras te dan ganas de pedir un cubata, ¿que venden?, cosas para cibergóticos, ¿que es un cibergótico?, pues un señor o señora que compra cosas en esta tienda. Se nos hacía tarde y decidimos ir a nuestro siguiente destino, cuando estábamos saliendo vimos un puesto de donuts de un señor que sólo sabía decir "One Fifty", que hubiera sido el sueño de Homer Simpson, nos comimos unos donuts y continuamos nuestro camino, en el trayecto cantamos "David el gnomo" junto a unas españolas y descubrimos un bar de tapas donde ponian flamenco, vamos todo muy típico londinense.
En el metro de Candem vimos un curioso cartel de aviso en el que nos decia que había 96 pasos hasta el anden..., epic fail, no contaban con que Carlos Turmo y yo los contariamos, había más de 96.
Nuestra siguiente parada era el Green Park, un parque, que como su propio nombre indica, era azul. Paseamos por allí y Eric y yo intentamos dar caza a un cuervo, ¿por qué?, por hacer algo. Vimos el Buckinham Palace, que nos dejó un poco frios y continuamos dirección Westminster no sin antes pararnos un cuarto de hora para fotografiar una ardilla. Vimos Westminster (sin llegar a entrar), caminando por los aledaños de la abadía Carlos Turmo hizo el chiste macabro de la jornada. Había en el suelo unas cruces pequeñas como homenaje a soldados muertos en diferentes guerras, al final del recorrido había algunas de estás cruces con fotos, a lo que Turmo, con su especial sentido del humor exclamó: "Mira un quien es quien".
Continuamos hacía las casas del Parlamento, aunque no teniamos muy claro que lo eran, desde allí veiamos también el "Big Ben" que no deja de ser un reloj alto. Pasamos por los "Victoria Tower Gardens", y de allí cruzamos el puente en dirección London Eye, lo cruzamos a pesar de que había un cartel que nos decía que la diversión estaba en dirección contraria, pero eso no nos detuvo.
Al otro lado del puente vimos un edificio transparente, el sueño de todo exhibicionista (para vivir) de todo voyeur (para mirar), también comprobamos porque los se utiliza tan poco el bus en Londres, y es que las paradas... ¡están al reves!, vamos que uno se sienta allí, se queda mirando a la pared mientras el bus pasa por detrás... .
El hambre empezaba a apretar y nos metimos en un garito llamado Aji Zen Canteen, que como os podeis figurar por el nombre es un restaurante de comida asturiana. El restaurante estaba bien, aunque la comida (unos enormes cuencos de sopa con diversos ingredientes) tenia aspecto de potada y te miraban mal si pedias cubiertos para no tener que acabar sacándole un ojo a alguien con los palillos (un atraso). Por suerte la comida estaba buena, porque si tenias que ir al lavabo mas te valia que no fuera una emergencia, porque el pasillo hacía el lavabo media aproximadamente unos 22 Kilometros (o su equivalente en millas que no me sale de los cojones calcular).
Salimos del restaurante, la siguiente misión era ir a la London Tower, pero eran las 16.15 y descubrimos horrorizados que la London Tower cerraba a las 17.00 en vez de a las 18.00 como pensábamos, o sea que decidimos dejarlo para el día siguiente y darnos una vuelta por el London Eye. Cuando vimos el precio y la cola, se nos quitaron las ganas de subir, y pensamos que ya iba siendo hora de ir a Piccadilly Circus a emborracharnos.
Subimos de nuevo al metro que allí se llama tubo, en inglés tube, o sea que Tumetro se traduce como Youtube. Con el poder de nuestras mentes, Carlos Turmo y yo conseguimos parar unas escaleras mecánicas, matando casi a la pobre Carol que iba delante nuestro. Llegamos a Leicester Square y decidí que ya iba siendo hora de contactar con el cantabro más internacional, Wiso, que se fue a Londres huyendo de según que gentuza y ahora se encuentra con que la gentuza le persigue. Compramos unos "suveniles" y Eric pasó un agradable rato eligiendo gorros junto a Raquel mientras Clara, Turmo, Carol y ibamos de expedición buscando un super.
Bajo el mítico cartel luminoso de Piccadilly Circus se produjo el reencuentro con Wiso pasados siete años de la mítica noche de la quesada en casa de Angelkabron (que además fue en Noviembre también). Wiso se ha convertido en un conocedor profundo de los barrios londinenses y gracias a su sabiduria llegamos a un pub inglés (que en Londres son pubs a secas) llamado "White Horse" (en castellano Bar Casa Pepe). Encontramos sitio sorprendentemente rápido y allí empezaron a caer las cervezas una detrás de otra, bueno, las cervezas y las cidars, que aprendimos a pedir correctamente gracias al camarero. Enseguida la cosa comenzó a degenerar (como no podía ser de otra manera), y aparecieron los complementos tipo peluca rosa, orejas de conejo, etc... . Comprobamos como Carol, al igual que Koothrappali de "The Big Bang Theory", en cuanto bebe un par de copas habla por los codos, siguiendo con las comparativas con personajes de series, durante todo el fin de semana Carol nos demostró que también se asemeja a Barney Stinson porque no hay manera física de que salga mal en una foto.
La tarde se alargó un poco, vamos se alargó hasta la noche, de hecho a eso de las 12 nuestras tripas empezaban a rugir. Pensamos que para acabar la odisea culinaria del día seria buena idea comernos unas pizzas de cartón en un garito cutre que no tenia lavabo, por lo que Clarita y Eric tuvieron que vivir una aventura en la que pasaron por un McDonalds para acabar en un bar pijuno donde finalmente consiguieron aliviar sus respectivas vejigas.
El equipo empezaba a estar bastante derrotado (a la par que alcoholizado) y decidimos irnos al hotel, nos despedimos de Wiso que volvió a su querido barrio portugués y nosotros comenzamos a caminar hacía nuestros aposentos ya que el metro estaba un pelín cerrado. Pasamos por un callejón, en el que había un garito que se anunciaba como "Spanish, tapas, fiesta", un reclamo altamente cutre que bastó para que Carlos Turmo y yo nos separáramos del grupo, que continuo hacía el hotel mientras nosotros alargábamos la noche. En este sitio nos dejaron entrar, aunque cuando el portero examinó la bolsa de Turmo con los complementos estuvo cerca de arrepentirse. Bebimos una mediana Estrella (que en Inglaterra se llama "Estrella Damm Barcelona") y bailamos Shakira y reggaeton, un final de fiesta lamentable para dos tipos lamentables.
Cuando ya estábamos próximos al suicido decidimos volver al hotel, dando un paseito desde Piccadilly Circus a Marble Arch a pie, mientras Carlos Turmo pedía constantemente que cogieramos una bici siendo mi respuesta siempre negativa. A eso de las 3 llegamos al hotel, cansados pero sanos y salvos, nos fuimos a dormir enseguida que en pocas horas teniamos que estar, de nuevo, en píe.

Puro_Trap. Dame más gasolina.